Hermanos y socios en el mundo del diseño

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El afecto puede actuar a favor o en contra de un emprendimiento. Aquí, algunas experiencias positivas.

Separar el mundo laboral del familiar, controlar los celos y competencias… Las empresas manejadas por hermanos suelen ser problemáticas por naturaleza. Sin embargo hay muchas expereriencias que demuestran que son más las ventajas que las desventajas. O por lo menos, hay referentes en el mundo del diseño que encuentran al vínculo fraterno especialmente atractivo para lograr el crecimiento comercial. Es lo que dicen los hermanos Gleizor, al frente de la marca de ropa indie Ríe. Con seis años en este emprendimiento y muchos más en el rubro textil, Hernán y Gustavo se ponen de acuerdo con sólo mirarse. “Al tener la misma crianza y valores es fácil estar en sintonía”, describe Hernán. Consultados sobre si esposas o hijos son de “interferir” en la empresa y crear, así, alguna rivalidad entre los hermanos, los dueños de Ríe sólo tienen elogios para con los suyos. “Son nuestros principales admiradores y críticos. Para nosotros su mirada es fundamental”.

Florencia y Maylen Irigoitia, diseñadoras de Imagen y Sonido, y de Indumentaria, respectivamente, que en 2013 crearon Cipitria, una marca de trajes de baño que acaba de desembarcar en Paseo Alcorta, describen que les es fácil acordar y que si bien son muy diferentes, son más las coincidencias. Una muestra: el modelo Cipitria preferido de esta temporada es para esta dupla la bikini que tiene el corpiño con volados. La única -y casi imperceptible- disidencia es que Florencia prefiere el modelo triángulo y Mailén el armado. “Tiene un calce increíble”, se entusiasma.

Creada en 2009, Krethaus es una casa de decoración muy conocida por sus muebles, textiles y accesorios para chicos. Las hermanas Karina y Vanesa Kreth son las que están al frente de este emprendimiento, mientras trabajan en uno nuevo: Triba Argentina. Karina sostiene: “Somos muy compañeras y unidas. Compartimos un estilo de vida y una relación que construimos para nosotras. Y este año comenzamos a hacer viajes laborales”. Vanesa agrega: “Al asociarnos dejamos en claro que antes que nada estaba el hecho de que somos hermanas y que nos íbamos a cuidar como familia, por encima de todo”.

Rolo, Alfredo y Pablo Chiodini, de Viamo

Con una planta de 400 metros cuadrados donde realizan la confección de toda la producción, la marca Viamo está muy afianzada en el mercado con sus zapatos y accesorios, y más de 25 locales en todo el país. Los dueños, los hermanos Chiodini, hablan de lo importante que es para la empresa tener los roles bien diferenciados. Pablo se encarga de la parte comercial, Alfredo, del área de diseño, y Rodolfo (Rolo) de la estrategia de negocios. Ellos explican que la empresa está en constante cambio y más ahora que se están incorporando sus hijos. “Por eso pensamos comenzar a trabajar con profesionales de empresas familiares que nos ayuden a diseñar una agenda de trabajo más ordenada, con los roles de cada uno y a pensar más a largo plazo”, suma Rodolfo.

Hernán y Gustavo Gleizor, de Ríe

Los “sobrinos” son un tema a tener en cuenta en este tipo de empresas. Pero ¿qué es lo peor de trabajar con los hermanos? “A veces nos cuesta separar el trabajo de nuestra vida afectiva”, dice Maylen Irigoitia. “Sí, no existe filtro entre nosotras, ni tampoco fines de semana. El tema del trabajo se cuela en las reuniones familiares. Suerte que amamos lo que hacemos”, agrega su hermana Florencia.

“A veces cuesta seguir los objetivos comunes. O pasa que uno se recuesta en sus hermanos para que los consigan …”, resumen los dueños de Viamo. Vanesa y Karina Kreth piensan y coinciden en que no encuentran aspectos negativos a su sociedad. “Al contrario, todo es positivo”. Casi tan pro-hermanos como Gustavo Gleizor, de Ríe, que asegura: “¿Lo peor de trabajar con mi hermano Hernán? ¡Que no lo extraño!”

Cómo mejorar las sociedades fraternales

Experta en Asesoramiento para el Trabajo en Equipo y en Resolución de Conflictos en empresas e instituciones, la psicóloga Ester Beker afirma que la fuerza de los afectos primarios es la mayor ventaja y la mayor desventaja en las empresas familiares a cargo de hermanos. Ella da pautas para que llegue a buen destino. Y explica: “El trabajo en equipo es fundamental y nada sencillo. Los hermanos necesitan complementarse sin superponerse, ceder espacio para la creatividad individual, confiar en la capacidad del otro, respetar las diferencias, aprovechar de las mejores habilidades de cada uno, y se necesita la explicitación clara de las funciones entre sí y ante los demás. Estas son algunas de las condiciones que permiten diluir o evitar roces y asperezas que probablemente en distintos momentos aparezcan. Al mismo tiempo, es preventivo para no dejar espacios en blanco que a veces son usados por el entorno y pueden perjudicar el funcionamiento empresarial.

Las características de estas empresas también se van modificando cuando cada hermano se casa o tiene hijos, por ejemplo. Por eso las condiciones del contrato inicial afectivo de la sociedad tienen que ser revisadas constantemente, porque somos seres dinámicos, en permanente cambio y con necesidades y expectativas distintos en cada momento de la vida”.

Origen: Hermanos y socios en el mundo del diseño

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