Una cena de postín a ritmo de Gardel | Agencia EFE

 

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La cena de gala en el Palacio Real ofrecida por los Reyes al presidente de Argentina, Mauricio Macri, y a su esposa, Juliana Awada, ha puesto la guinda a la primera jornada de su visita a España, con la asistencia de numerosos representantes de instituciones y partidos, aunque con la ausencia de Podemos.

La de Macri es la primera visita de máximo nivel desde la protagonizada por el entonces presidente de Perú, Ollanta Humala, desde julio de 2015, por lo que hacía tiempo que el comedor de gala del Palacio de Oriente no lucía sus mejores galas.

Los alrededor de 120 comensales, ataviados con frac y vestidos largos, como obliga el protocolo, han saludado a los Reyes, a Macri y a la primera dama argentina en el Salón del Trono como preludio al banquete.

Los cuatro han lucido las máximas condecoraciones entregadas por ambos gobiernos, en el caso de los Reyes, de la Orden del Libertador San Martín, y de Macri y Awada, de la Orden de Isabel la Católica, ellos en formato collar y ellas, gran cruz.

Doña Letizia ha exhibido traje negro, con banda azul celeste, y una tiara (diadema real), mientras que Awada ha optado también por un vestido sin mangas, aunque de tono nude.

Los dos matrimonios han protagonizado el besamanos por el que han discurrido por parte del Gobierno, Mariano Rajoy, la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, y los ministros de Exteriores, Alfonso Dastis, de Fomento, Íñigo de la Serna, y de Educación, Íñigo Méndez de Vigo, mientras que por parte argentina, eran cinco responsables de cartera los presentes en el acto.

Se han estrenado en este tipo de citas el presidente de la gestora del PSOE, Javier Fernández, y el de Ciudadanos, Albert Rivera.

También tenían invitación el líder de Podemos, Pablo Iglesias, y su portavoz parlamentaria, Irene Montero, pero ambos la han declinado, como rechazaron igualmente aplaudir a Macri en su visita al Congreso de esta mañana.

Los que sí han querido estar han sido el portavoz del PNV, Aitor Esteban, y el diputado del PDECat Jordi Xuclá, además de la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena.

Del mundo empresarial, han acudido el presidente del BBVA, Francisco González; la del Santander, Ana Patricia Botín; el de Gas Natural, Isidre Fainé, y el de Inditex, Pablo Isla, entre otros.

La actriz Nuria Espert ha sido una de las caras del mundo del arte, mientras que como representantes del deporte, han estado el seleccionador español de fútbol, Julen Lopetegui, y la nadadora paralímpica Teresa Perales.

En sus discursos en el comedor de gala, tanto el Rey como Macri no han escatimado palabras para destacar los fuertes lazos que unen a ambos países.

“El nivel de afecto, hospitalidad y amistad que hemos recibido mi familia y mi equipo es realmente maravilloso”, ha agradecido el presidente argentino.

No obstante, Macri ha confesado “tener un problema”, y es que Antonia, la hija de cinco años que tiene con su actual esposa y que también ha viajado a España, le ha rogado “quedarse a vivir” en el Palacio de El Pardo, donde se alojan durante su estancia en Madrid.

“No sé cómo vamos a resolver este tema”, ha apuntado el mandatario con tono de humor.

Macri ha invitado formalmente a don Felipe y a doña Letizia a devolver la visita a Argentina, convencido de que “la simpatía, el afecto y el carisma de sus majestades” van a contribuir a reforzar la relación bilateral.

El menú del convite lo ha confeccionado el chef Óscar Velasco, que ha preparado, de primero, sopa de champiñones, puerros y huevos de codorniz, seguido de lomo de bacalao al horno, tomate, papa canaria, pimiento rojo y sésamo.

De postre, “mousse” de chocolate al aceite de oliva con horchata de avellana, todo ello regado con vino tinto, blanco y cava.

A la cena no han acudido los reyes Juan Carlos y Sofía, que sí lo han hecho al almuerzo previo en el Palacio de la Zarzuela ofrecido por don Felipe y doña Letizia a los huéspedes argentinos, aunque no se había anunciado inicialmente.

Como es habitual, el banquete se ha amenizado con la actuación de la banda sinfónica de la Guardia Real desde una sala anexa.

El repertorio ha incluido varias piezas argentinas y españolas, como “Malagueña”, de Ernesto Lecuona; “Alfonsina y el mar”, de Ariel Ramírez; “La Misión”, de Ennio Morricone, o “Libertango”, de Astor Piazzola.

Y como remate, “Volver”, la canción más mítica del inmortal Carlos Gardel, como guiño a una jornada llena de buenos deseos.

Carlos Pérez Gil

Origen: Una cena de postín a ritmo de Gardel | Crónicas | Edición Cono Sur | Agencia EFE

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