Conservadoras, inflexibles e hijas de un clérigo: Theresa May y Margaret Thatcher, un mismo estilo 

el

Radicalmente inglesas, su mensaje conservador empieza por su propio look.

Theresa May vs. Margaret Thatcher.

Es inevitable intentar establecer comparaciones entre Theresa May y Margaret Thatcher. Conservadoras, inflexibles, hijas de un clérigo, radicalemente inglesas, ambas empiezan el mensaje de conservadurismo en su propio look.

PUBLICIDAD, NO GRACIAS

En un mundo en el que cada pequeño detalle es susceptible de esponsorización resulta un auténtico acto de originalidad ser una mujer con peso público y no sucumbir a las presiones de ninguna firma a la hora de hacer apariciones públicas. Michelle Obama, por ejemplo, no fue capaz: durante sus años en La Casa Blanca, cada una de sus comparecencias se convertía, veladamente, en una campaña de publicidad para el diseñador que hubiese escogido en esa ocasión.

Hillary Clinton, la primera Primera Dama en protagonizar una portada de Vogue (vestida de Oscar de la Renta), fue quien inauguró la nueva era de las relaciones entre poder y moda. Pero en los tiempos de Thatcher, las cosas eran muy diferentes. El aparato marketiniano de la moda aún no era el monstruo que es hoy y se hubiese considerado una obscenidad que un representante de los intereses colectivos aprovechase su púlpito para promocionar la excelencias de una firma u otra.

Y aunque, como bien sabemos, Maggie era una acérrima defensora de los valores neoliberales y la empresa privada, solo conocimos de qué marca eran sus bolsos cuando Christie’s los subastó en 2015. Theresa May parece seguir su ejemplo, optando siempre por un estilo atemporal (y a-comercial) muy difícil de asociar a ningún diseñador en concreto. Una proeza.

AUNQUE HAY EXCEPCIONES

Theresa May se presentó en un discurso clave para el Brexit, que tuvo lugar en enero en Lancaster House, ataviada con su traje de la suerte: un dos piezas de cuadros escoceses diseñado por Vivienne Westwood. La intención de May, obviamente, era transmitir un mensaje nacionalista.

A Thatcher también le gustaba jugar con la semiótica de su indumentaria. Durante toda la crisis de las Malvinas llevó un mismo vestido azul con solapas de reminiscencias claramente marcianas. ¿Y cómo olvidar el vestido rojo que lució en el Kremlin durante el discurso en el que se acuñó a si misma como La Dama Roja? May acudió vestida de rojo a la última reunión del G20. Le aseguramos que no es coincidencia.

Margaret Thatcher con su

LOS ABRIGOS

A pesar de su alergia a lo comercial sí supimos, sin embargo, de qué firma eran los abrigos de la Dama de Hierro. De una que representa la quintaesencia del lujo inglés: Aquascutum. No es que Thatcher lo pregonase. Es que en una ocasión unos paparazzi se la encontraron camino de la tienda. Igualmente, sabemos de qué marca son los abrigos de May. Amanda Wakeley. De nuevo una firma 100% británica. Y de nuevo una prenda esencial en el fondo de armario de un inglés que se precie de serlo. La altísima calidad de las lanas escogidas por ambas mujeres habla a voces de la clase social a la que pertenecen. May, al igual que Thatcher, se decanta por una paleta cromática que representa muy bien su ideario político.

EL CABELLO

La Dama de Hierro iba tres veces por semana a la peluquería para mantener incolúmne ese casquete de queratina que la caracterizará para el resto de la eternidad. Theresa May, por el contrario, tiene un problema para conseguir que sus cabellos se mantengan siempre en el mismo sitio y eso nos ha proporcionado un hilarante archivo gráfico del que tiran los medios más malintencionados (o más contrarios al Brexit). Pero tanto Thatcher como May han usado su peinado en un símbolo de estabilidad. Es cierto que la candidata tory no abusa de la laca como lo hizo Maggie, pero no es menos verdad que lleva tanto tiempo con el mismo look como la presentadora Ana Blanco.

BOLSOS VS. ZAPATOS

Con su desprecio por lo efímero, los cambios estilísticos y las veleidades estéticas, tanto Thatcher como May son la viva representación de la antimoda. Voluntariamente, ambas mujeres renuncian a la coquetería femenina, pero no renuncian a que las podamos reconocer claramente como mujeres a través de algún elemento de su vestuario.

En el caso de Thatcher, ese elemento fue el bolso de asa.

En el caso de May, son los collares (invariablemente de cuentas gruesas) y los zapatos, que la candidata conservadora colecciona y que usa para hacer un guiño pícaro a sus votantes.

Los famosos zapatos de Theresa May.

EL MAQUILLAJE

Y a pesar de que ni Thatcher ni May se caracterizan por su coquetería femenina, las dos usan los labios como herramienta de comunicación y ambas adoran el carmín. Aunque solo una de ellas tenía la boca de Marilyn. O eso dijo Mitterrand.

Origen: Conservadoras, inflexibles e hijas de un clérigo: Theresa May y Margaret Thatcher, un mismo estilo | Vanity Fair

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s