Hacer deporte por la mañana NO quema más calorías, pero estarás menos cansada | Vogue

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Transformará tu vida. Así, tan exagerado como suena. Los profesionales deshacen mitos, coinciden en los beneficios y, de paso, dan varios consejos clave

Beatriz de Asís  @beatrizdeasis  Es postal cotidiana ver a jóvenes y mayores/ mujeres y hombres/ expertos y amateurs haciendo deporte a primera hora. Cada mañana, sí. Incorporar esta práctica y mantenerla durante meses no ha debido ser tarea fácil. De hecho, casi todos padecemos dysania. Pero, dicen, que quien prueba sus beneficios ya no abandona. Así, con el alba, se dejan ver con sus camisetas, pantalones y zapatillas en aceras, parques y playas. Ahora bien, el hábito no hace al monje. Es decir, que no te lo cuenten otros. Que te lo expliquen los propios profesionales. “Empezar la jornada haciendo ejercicio hace que tengamos más energía y estemos de mejor humor, ya que al liberarse endorfinas el cuerpo se activa y afronta el día de manera más positiva”, indica David Pérez, coordinador del área de actividad física de la cadena Metropolitan.

En una sociedad donde el cansancio se ha instaurado, realizar esta práctica matutina podría ser el antídoto p-e-r-f-e-c-t-o para recuperar la vitalidad. Ya lo apuntaban los diarios de belleza, donde Miryam Gutiérrez o Paula Ordovás son referencia. Llegados a este punto, ¿pruebo a hacer deporte por la mañana? En caso afirmativo, ¿cómo? ¿Adelgazaré más? ¿Cuándo desayuno? Tú te lo planteas, los expertos responden.

Por la mañana se queman más calorías, ¿verdadero o falso?

FALSO. “No hay evidencia que sugiera un beneficio metabólico dependiendo del momento del entrenamiento”, explica Ben Bulach, especialista en entrenamiento de peso corporal en Freeletics. “Aquel que quiera quemar (más) calorías tendrá que asegurarse, sobre todo, de tener tiempo para invertir en la actividad física. No importa qué hora del día se elija siempre y cuando se haga. El momento del entrenamiento tiene un efecto mínimo en el rendimiento (aunque dependerá de para qué se esté entrenando); sin embargo, este sí que se puede ver afectado de manera positiva si se entrena cada día a la misma hora“. Y añade David Pérez: “Si dejamos el deporte para última hora de la tarde es posible que el agotamiento de toda la jornada nos haga posponerlo para el día siguiente”.

“Empezar la jornada haciendo ejercicio hace que tengamos más energía y estemos de mejor humor, gracias a la liberación de endorfinas”

David Pérez, coordinador del Área de actividad física de la cadena Metropolitan

¿Qué ejercicios es mejor hacer por la mañana?

“Realmente es una cuestión de preferencia y disponibilidad”, destaca Ben Bulach. “En primer lugar, la motivación y las metas definirán en qué deportes/ ejercicios debe centrarse cada uno”. Por supuesto, el plan de entrenamiento será diferente para una persona que desea bajar de peso que para otra que prefiere aumentar su musculatura. Aunque, por ejemplo, “si alguien se está preparando para una carrera que tendrá lugar por la mañana, en realidad tiene sentido prepararse para ese evento durante las horas de la mañana, pero no se puede generalizar”.

David Pérez coincide, y propone yoga o pilates para aquellos que prefieren empezar con actividades más tranquilas. Para el público más vivaz, “tenemos clases como cycling, body pump, cross-met, cumba o diferentes tonificaciones que sacaran desde buena mañana el metabolismo”. Hay una nueva modalidad en MetropolitanCross-Met Swim. “Se puede hacer en cualquier momento del día, pero tiene muchos beneficios a primera hora: es una disciplina de bajo impacto, ya que por la flotabilidad se puede practicar ejercicio intenso sin tensionar en exceso las articulaciones; al desarrollarse en el agua, nos refresca y nos hace empezar el día en un entorno agradable; además, la hipogravidez experimentada en el agua tiene un efecto zen que permite relajarnos con mayor facilidad. ¡Todo ello mientras mejoras el tono muscular, incrementas la capacidad aeróbica y ganas flexibilidad y agilidad!”

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© INÉS YBARRA

LA MOTIVACIÓN Y LAS METAS DEFINIRÁN EN QUÉ EJERCICIO DEBE CENTRARSE CADA UNO.

Vale, me decido. Pero entonces, ¿cuándo desayuno?

Al despertarse por la mañana y no haber comido nada en toda la noche, uno se leventa en estado de ayuno. Esto quiere decir que los niveles de azúcar en la sangre suele ser bajos. Lo cual, dicen los expertos, a grandes rasgos, no es el mejor estado para ponerse a hacer ejercicio. “El entrenamiento en ayunas no representa mayores ventajas ni resulta apropiado para principiantes o para quienes van a realizar un entrenamiento de larga duración”, desvela el coordinador de Metropolitan.

Hay que tener en cuenta, eso sí, que “hay personas que no pueden comer nada más levantarse y sin desayunar se sienten despiertos y fuertes”, señala el experto de Freeletics. “Puede que sean el tipo de personas que son capaces de realizar un entrenamiento duro, incluso sin haber desayuno o tomado un aperitivo antes del ejercicio”. Pero, por lo general, se debe considerar definitivamente tomar algo ligero antes de entrenar.

Indican los profesionales que es recomendable esperar, después de desayunar, como mínimo una hora antes de hacer ejercicio, “para darle tiempo a nuestro cuerpo a que haga la digestión”. La situación ideal para la gran mayoría de público es desayunar y entrenar, así evitaremos mareos o debilidad ante el ejercicio. “Normalmente, acuden en ayunas los individuos entrenados que buscan lograr adaptaciones positivas en su resistencia y estado físico”.

¡Empiezo mañana! ¿Qué desayuno?

Aquí triunfa el pragmatismo: “Para una comida pre-entrenamiento, tiene sentido tomar una pequeña cantidad de carbohidratos que pueda dar energía a nuestro cuerpo rápidamente, como, por ejemplo, un poco de fruta (plátano) o algo de avena“, recomienda Ben Bulach. “Dependiendo del tipo de entrenamiento, también se pueden combinar los carbohidratos con algunas proteínas para suministrar a los músculos lo que van a necesitar (por ejemplo, el yogur griego)”. Importante: hay que asegurarse de estar hidratados. “Se debería beber con abundancia la tarde anterior, y pequeños sorbos de agua antes de ir al gimnasio y durante el entrenamiento”, recuerda David Pérez.

Otro factor clave para escoger el tipo de desayuno es el tipo de ejercicio. Si será de larga duración, “los hidratos deberán ser complejos o de asimilación lenta para que nos den energía durante todo el entrenamiento: cereales integrales, arroz integral, pan integral, legumbres, hortalizas, avena, frutos secos…“. Si, por el contrario, el entrenamiento será rápido pero muy exigente, los hidratos de carbono a ingerir deben ser de asimilación rápida, que nos den mucha energía en poco tiempo: azúcar, miel, pan blanco, harinas refinadas…

¿Y después del entrenamiento? “Se recomienda mantener una serie de hábitos. Es importante asegurarse de que los carbohidratos, proteínas y grasas estén bien equilibrados y adaptados al tipo de estímulo y entrenamiento realizado”, señala Ben Bulach. “En general, no se debe sobreestimar la cantidad de calorías que se queman durante un entrenamiento. Ese es uno de los errores más grandes de la gente que quiere perder peso: 30 minutos en la máquina elíptica no justifican un desayuno pesado o grasiento”.

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© ALBA YRUELA

PARA UNA COMIDA PRE-ENTRENAMIENTO, TIENE SENTIDO TOMAR UNA PEQUEÑA CANTIDAD DE CARBOHIDRATOS QUE PUEDE DAR ENERGÍA A NUESTRO CUERPO RÁPIDAMENTE.

Origen: Hacer deporte por la mañana NO quema más calorías, pero estarás menos cansada | Vogue

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