La vida (no) sigue igual 

La pandemia nos coloca en una situación enteramente inédita porque nos hace ver que la esperanza en la normalidad es muy precaria.

POR

J.L. GONZÁLEZ QUIRÓS

Nuestra vida personal se enfrenta con mucha frecuencia a lo inesperado, y es de agradecer, porque una vida previsible al ciento por ciento acabaría siendo un muermo, así que casi todos preferimos una cierta mezcla soportable de orden y sorpresa. En el plano colectivo, lo inesperado es también un ingrediente que no cabe descontar, y por eso nunca estamos por entero ciertos de lo que pueda suceder mañana. Sin embargo, cuando lo imprevisible se convierte en una regla indomeñable, cuando subvierte el orden y el sentido que hemos depositado en la costumbre y en los ritos, el mundo de la vida parece venirse abajo y la razón puede perecer a manos de la peor de las pasiones, del pánico colectivo. Esto es parte de lo que podría pasarnos en las próximas semanas, a nada que los misterios incomprensibles de la biología den en circular por curvas vertiginosas, y tendremos que esforzarnos en evitarlo.

Sigue…

Origen:  Disidentia

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