No sabemos qué está pasando: Gamestop, o cómo un puñado de internautas ha puesto en peligro a los fondos de inversión

La rebelión troll de un foro de Internet contra un inversor llamado Gabe Plotkin ha catapultado a una empresa de tiendas a lo más alto de Wall Street… Para hacer perder más de 5.000 millones a varios fondos de inversión.

POR JAVI SÁNCHEZ

El excéntrico Elon Musk, que está animando a sus seguidores a apuntarse a la última locura de Internet.

¿Qué está pasando?

El día 11 de enero, un grupo de internautas de un subforo de Reddit decidieron divertirse apostando por las acciones de una marca poco llamativa: Gamestop, la mayor cadena de tiendas de videojuegos del mundo. Azotada por la pandemia y años de mala gestión, la marca (que controla más de 5.500 tiendas en todo el mundo) estaba intentando salir del pozo: había quintuplicado su valor en menos de un año, y tenía ciertas garantías de futuro. Pasó de cotizar a unos 4 dólares en primavera a cerca de 18 a final de año. Eso fue antes de que los miembros del subforo WallStreetBets decidiesen jugar: la acción pasó de los 17,69 dólares con los que cerró la cotización el día 8 de enero (justo antes de que empezase el juego) a 280 dólares, 16 veces más de lo que valía hace tres semanas. Es decir, si alguien tuviese 100 euros en acciones ese día 8, hoy tendría 1.600 euros.

No hay ninguna lógica detrás, no hay nada en el rendimiento o comportamiento de GameStop (ni de Blackberry, con la que también están jugando) que justifique esto. No hay más que la voluntad de los miembros de ese foro, traders aficionados cuyo número podría rondar los dos millones de miembros, de ver hasta dónde pueden llegar.

¿Por qué están haciendo esto?

Hay tres respuestas, en creciente orden de complicación: 1) Para ver si podían hacerlo. 2) Para ver hasta dónde pueden llegar. 3) Para hundir a Gabriel Plotkin, niño prodigio de las finanzas, fundador de Melvin Capital, un fondo de inversión cuyas arriesgadas maniobras le han llevado a tener ganancias de hasta un 44% anual. En octubre de 2020, uno de los participantes del foro invitó al resto a unirse en una acción conjunta contra el fondo de Plotkin (con activos de más de 10.000 millones de euros a principios de este año), a través de su flanco más débil: las posiciones en corto del fondo en GameStop.

¿Las qué?

Las posiciones en corto son complicadas de explicar, pero imagina que tienes unas cuántas flores en casa y yo un lunes te pido prestados unos cuantos tulipanes, que te prometo que te devolveré con intereses el viernes. Lo hago por una razón: estoy convencido de que los tulipanes se van a hundir esa semana (una magia financiera en la que no vamos a entrar). Ese día, pongamos un lunes, iré al mercado de las flores e intentaré vender los tulipanes al máximo precio posible. El miércoles, volveré como consumidor al mercado a comprar tulipanes. Si todo ha ido bien, compraré los tulipanes a un precio mucho más bajo y podré devolvértelos, con su pequeño interés, y habiéndome beneficiado por el camino. Y eso que ni siquiera me dedico a vender a tulipanes normalmente. Eso es vender en corto. Lo que los internautas de WallStreetBets le han hecho a Melvin es convertir los tulipanes de Gamestop en una burbuja artificial, similar a la de Holanda en el siglo XVII, pero intencionada.

Porque el peligro de vender en corto es que no hay límite a la cantidad de dinero que puedes perder. Si yo compro una acción y la empresa quiebra, sólo pierdo el valor de la acción. Si apuesto en corto sobre esa acción (la pido prestada, la vendo y espero a que caiga para sacar tajada y recomprarla) y la empresa se revaloriza de forma imprevista, tengo que apoquinar todo ese valor para recuperarla y devolvérsela a su dueño original. No hay límite.

Si salía bien, Melvin habría ganado dinero. Plotkin lo hacía habitualmente. Sus negocios con tulipanes solían garantizarle un 30% de media de beneficio anual a sus inversores. Pero si salí mal, y el precio de los tulipanes estallaba el martes, Melvin tendría que poner dinero de su bolsillo (que tampoco es su bolsillo: son 10.000 millones de euros que otros inversores le habían confiado a Plotkin) para poder recomprar los tulipanes que vendió el lunes. Porque Melvin estaba obligado a devolverlos. Cada tulipán le iba a causar unas pérdidas espantosas.

Eso es lo que le ha pasado a Plotkin con Melvin, que ha tenido que pedir ayuda a otro par de fondos (el de Steve Cohen, mentor de Plotkin, y el de Ken Griffin, otro famoso multimillonario de los fondos de inversión) para no perder todos sus activos. Melvin claudicó hoy, y ordenó cubrir todas las pérdidas que le ha causado Gamestop (así como otro fondo, Citron, que ha perdido otra millonada salvaje). WallStreetBets ha conseguido su objetivo principal. A Melvin Capital los responsables de otros fondos de inversión han decidido inyectarle al menos 2.200 millones de euros para que pueda seguir operando. Pero eso fue hace dos días. Hoy, es imposible saber cuánto dinero (ajeno) ha perdido Melvin Capital (algunos analistas valoraban las pérdidas netas en más de 5.000 millones, casi la mitad de los activos de Melvin). Mientras Cohen acudía a Twitter a decir que no le daban miedo los traders aficionados, y Plotkin aseguraba en un comunicado que es mentira que esté cerca de la bancarrota, Elon Musk se reía de las desgracias de Melvin tuiteando el hilo de reddit donde se explicaba todo (y se animaba a seguir invirtiendo en GameStop, contra toda lógica)

¿Cuáles son las consecuencias?

Aún es pronto. Por el camino, han elevado una empresa que valía apenas 1.300 millones de dólares hasta los 25.000 millones en los que está valorada ahora mismo. Una cadena de tiendas retail de un negocio en retroceso (la venta de videojuegos físicos en una era digital) vale ahora mismo más que la tercera parte de las empresas mejor posicionadas en Wall Street. Todo, porque un grupo de internautas se propusieron reírse de Wall Street usando sus mismos métodos (y siguen teniendo entre sus objetivos al resto de posiciones en corto de Melvin Capital que creen haber descubierto).

El aviso es también a todo Wall Street: la dependencia de la venta en corto para catapultar el beneficio de los fondos de inversión ha sido habitual en estos años de tiburones hambrientos, con menos paciencia o menos olfato que el legendario Warren Buffett para lucrarse jugando a bolsa de forma “normal”. Pero Plotkin, que no ha tenido ni un sólo año malo en sus seis años al frente de Melvin, ni en los ocho que trabajó para Sigma Capital, es sólo la pieza más visible del engranaje. Ahora mismo, en WallStreetBets (y otras comunidades que se han apuntado al jolgorio) el aviso es el siguiente: podemos detectar dónde están vuestras apuestas en corto y hundiros la vida”.

Ya no son sólo internautas

Para rematar, otro milmillonario inversor, Chamath Palihapitiya, responsable del fondo Social Capital y uno de los primeros grandes ejecutivos de Facebook, decidió unirse a la fiesta… Contra Plotkin, y apostando a que a las acciones de Gamestop les irá bien hasta por lo menos mediados de febrero. La relevancia, de todas formas es monumental: es la primera vez que un grupo de traders ajenos a las grandes firmas de inversión han decidido actuar sobre una de las formas más tóxicas de negociar en bolsa, e inflar artificialmente, de forma disgregada y sin líderes aparentes, el juego bursátil. Un elemento “irracional”, según algunos inversores, que ha llevado a las quejas de grandes vendedores en corto como Michael Burry, uno de los protagonistas de La gran apuesta, y que hizo su fortuna con la crisis de 2008 que hundió a las clases medias precisamente vendiendo en corto. Burry clamaba ahora, como un buen número de inversores, por algún tipo de protección, regulación o consecuencias legales para la gente que ha usado las mismas herramientas que los Burry o los Plotkin del mundo han utilizado durante décadas para enriquecerse.

PD: Pero, ¿por qué fueron a por Plotkin?

Es imposible saberlo, aunque surgiendo desde Reddit, puede que haya una narrativa: los jugadores. Plotkin se encargó de hundir la acción de Gamestop hasta los tres dólares (una buena posición que, sin embargo, no capitalizó en su momento) cuando se encontró con un rival inesperado: Ryan Cohen, el mayor poseedor individual de acciones de Apple, y al que llaman “el inversor activista”. Cohen detesta a los vendedores en corto, cree en la bolsa tradicional y entró en GameStop dispuesto a revolucionar la empresa, manteniendo enfrentamientos con fondos cortoplacistas (no sólo el de Plotkin). También se hizo muy rico vendiendo una empresa de cosas bonitas online para mascotas por 3.000 millones de euros.

Por otro lado, la última gran operación de Melvin Capital fue contra los creadores de un videojuego, el estudio polaco CD Projekt, responsables del que iba a ser el título de estas navidades y acabó siendo el peor lanzamiento en décadas, Cyberpunk 2077. Melvin se embolsó más de 15 millones de euros apostando en corto contra los polacos. Aunque es cierto que el fondo y su propietario llevaban señalados desde otoño, así que es imposible saber si ha tenido alguna influencia a la hora de convertirse en el enemigo de un grupo de traders que han decidido trollear de verdad al mundo financiero: con dinero.

Origen: vanityfair.es

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