MI HIJO CARLOS CUMPLE CINCUENTA AÑOS

NUEVOS APUNTES DE UNA PERIODISTA
ANGELICA MORA
NUEVA YORK

La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es mujer-recuerdos-amor-500x397.jpg

Vivíamos en Venezuela y un día nuestro hijo Herman, quien tenia casi seis años, llegó de clases tiró el bulto (bolsón) en el suelo y nos pidió “un hermanito”.
-Todos en mi clase tienen un hermano -nos dijo muy serio
– quiero un hermanito.
-Pero no hay seguridad que sea un niño, si es que encargamos uno, te dijimos.
-No, yo quiero un hermanito y pronto, para jugar con él nos exigió.
-Les prometo que yo lo voy a cuidar, nos aseguró. Ustedes lo hacen y yo lo cuido.
Nos miramos con Herman y…bueno, nos pusimos a la tarea de hacer uno a la medida y con el sexo ya encargado.
CARLOS
El encargo llegó más pronto de lo que esperábamos.
Pero fue el embarazo el que, una vez que se me notó, lo arrastré por los últimos meses.

Quería juntar el mes y medio antes y mes y medio después que otorgaban las leyes venezolanas a las madres ya que quería amamantarlo los tres meses.
Arrastraba mi barriga por los institutos autónomos y ministerios, además de Miraflores, en un sin fin de semanas que se sucedían unas a otras sin llegar -me parecÍa- nunca al final de los 9 meses, necesarios para tener un bebé.

El canciller Arístides Calvani me decía, cuando me presentaba a las ruedas de prensa que daba semanales:
-Chica, si nos descuidamos vas a tener el bebé aquí en la Casa Amarilla, (sede de la Cancillería).
El doctor Calvani me tenía mucho aprecio y cuando por fin nació mi hijo Carlos, me envió un hermoso ramo de flores a la clínica, junto con un libro que él había escrito y que todavía conservo en mi biblioteca.
Carlos nació el día del Padre, el 16 de junio de 1971 en la Clínica El Diagnóstico, en la parroquia la Candelaria, en pleno centro de Caracas.

La tragedia enlutó años después al país cuando el 18 de enero de 1986, el doctor Calvani, su esposa Adelita Abbo y dos de sus hijas, Graciela y María Elena, perecieron al estrellarse el jet Caravelle de Aerovías Guatemala, cuando viajaban a conocer las ruinas arqueológicas de los mayas.
El accidente conmovió a Venezuela, por tratarse de una familia que había proporcionado notables aportes a la política y a la cultura del país.

Cuando por fin nació mi hijo, hizo historia ya que su padre Herman acudió en esa fecha al Palacio de Miraflores donde ambos estábamos destacados para cubrir las noticias provenientes del gobierno de Doctor Rafael Caldera.
El Presidente ofrecía una rueda de prensa todos los jueves y ese día distinguió a Herman entre los periodistas que estaban presentes en el salón de conferencias del Palacio.
-Herman, ¿ya nació el Bebé? le preguntó el doctor Caldera.
-Sí, Doctor, le contestó Herman, parándose como era costumbre en señal de respeto para hacer preguntas o contestar al Jefe del Estado.
Y agregó Herman, muy orgulloso -… y es un niño.
-Y como está Angélica, siguió preguntando el Presidente.
-Muy bien doctor Caldera
-Y como le van a poner, prosiguió preguntando el mandatario.
-Carlos Rafael, le contestó Herman.
Carlos, por Carlos Andrés Pérez (un político notable venezolano de Acción Democrática) y Rafael por Ud., Sr. Presidente.

-Ah, contestó el Presidente sonriendo, así quedas bien con Dios y con el Diablo.

Hoy, ese hijo querido, está cumpliendo 50 años.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .