José Feliciano: un ícono de la cultura en el Festival de Cine de Miami

El documental parece ser un retrato fiel del original cantante, compositor y genio del arte de la guitarra

MIAMI, Estados Unidos.- La prohibición de José Feliciano en Cuba, en 1970, cuando no existían alternativas tecnológicas para sortear la censura, fue un acto de analfabetismo y arrogancia del castrismo en su ingrato apogeo.

El mítico cantante ciego especuló públicamente alguna vez sobre la debatida y controversial autonomía de Puerto Rico, su país natal, lo cual fue suficiente para que los jerarcas de la dictadura intervinieran en un asunto que no les concernía y decidieran borrarlo de sus medios de comunicación oficiales.

El pueblo, sin embargo, lo siguió admirando y disfrutando en grabaciones que llegaban a la isla de modos encubiertos.

En el año 2012, el artista pareció querer olvidar aquel capítulo de ignominia y consideró hacer un concierto en la isla, que hasta ahora no ha ocurrido.

Por entonces, así le confesó a Martí Noticias: “Muchos cubanos se sacrificaron por mí y fueron a la cárcel porque la policía les prohibía escuchar mi música en sus casas. Yo creo que estoy endeudado con ese pueblo y debo ir”.

El Festival de Cine de Miami ahora presenta un documental sobre la vida y el arte del intérprete y cantante, José Feliciano – Behind This Guitar, dirigido por Frank Licari, Koa Le y Helen Murphy, donde se revelan claves existenciales y políticas que hubieran podido acercarlo al fidelismo si el sistema no fuera tan brutalmente intolerante.

Aunque es un artista que siempre se muestra sumamente agradecido de ser ciudadano de los Estados Unidos, lo cual le disminuye simpatía entre los ideólogos del Partido Comunista, no es menos cierto que en 1968, durante la Serie Mundial que disputaron los Tigres de Detroit contra los Cardenales de St. Louis, fue invitado a cantar el himno nacional americano durante la ceremonia de apertura, y recibió una andanada de críticas y rechazos públicamente y en medios de prensa por haberlo hecho a su manera, con un tumbao más cercano al legado musical de sus raíces caribeñas.

Algunos pensaron que era una protesta de Feliciano por la guerra y la incertidumbre social de la época. Él ha dejado saber, sin embargo, que fue su manera de mostrar aprecio por los Estados Unidos y de lo que había significado para su vida. “Yo amo a este país”, repite en cada oportunidad.

No recuerdo que los medios de prensa de la dictadura se hayan aprovechado de tal eventualidad para una de sus inútiles catilinarias antimperialistas.

Por los años sesenta las llamadas minorías del diverso espectro demográfico estadounidense estaban enfrascadas en hacerse valer y Feliciano fue, sin duda, el pionero en dejar una marca indeleble en la cultura musical, que fue transformando para siempre, mediante el llamado crossover y otras posibilidades de integración del idioma español y los ritmos de origen hispano, al gran mercado del norte.

El castrismo prefiere no saber cómo una persona nacida en la total humildad puertorriqueña y que luego se desenvolvió en el Harlem hispano de Nueva York donde tampoco la vida era pródiga en bienestar, llegó a ser estrella total de la música, con estela de premios y reconocimientos.

En el documental hablan de las virtudes de José Feliciano, Carlos Santana, quien prefiere resaltar la universalidad de su colega más allá del origen étnico; Gloria y Emilio Estefan, quienes lo consideran un precursor total; y el productor Rudy Pérez, que no se explica cómo Feliciano no ha sido ni siquiera nominado al Hall de la Fama del Rock and Roll.

Ahora que viene a colación la desconocida versión del importante Festival de San Remo, patrocinada por la “primera dama” del castrismo, vale la pena recordar que Feliciano sí obtuvo un importante premio en el mencionado evento del año 1971 con su canción Qué será, grabada en tres idiomas: italiano, español e inglés.

El documental parece ser un retrato fiel del original cantante, compositor y genio del arte de la guitarra. Abunda en esos momentos que un productor tiene fe en cierta canción, aunque el cantante no esté muy convencido, como le ocurrió con Light My Fire, de The Doors, que Feliciano llevó a la cumbre de la popularidad.

Hay momentos memorables de su carrera, la circunstancia de la invidencia y el amor por sus hijos.

Es un documental sin pretensiones sobre un artista que presagió la avalancha de la música en español en los Estados Unidos, verdadero ícono de la cultura.

*José Feliciano – Behind This Guitar se presenta en el Festival de Cine de Miami el 10 de marzo en O Cinema, de Miami Beach a las 7:00 p.m. y online del 10 al 13 de marzo

Origen: Cubanet

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