Archivo de la categoría: Educación

Las facultades agronómicas argentinas pierden posiciones a nivel mundial

Así lo detalló el prestigioso QS World University Rankings en su última actualización. Dos de las cuatro facultades más importantes del país cayeron en el ranking global.

En su última actualización, el  mostró una caída en las posiciones globales de dos de las más importantes instituciones agronómicas del país, mientras que las dos restantes, mantuvieron sus posiciones.

La Clasificación mundial de universidades QS (en inglés, QS World University Rankings) es una ordenación anual de universidades de todo el mundo dispuestas con un criterio de jerarquía. Publicada por Quacquarelli Symonds, una compañía británica especializada en educación y estudio en el extranjero.

Finalmente, la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Mar del Plata que se encontraba entre los 250-300 mejores puestos descendió 50 posiciones al igual que la facultad de la .

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Origen: infocampo

El “lenguaje inclusivo” no solucionará problemas reales

Por Dr. Vicente Antonio Costa

En estos días, en un alarde de vanguardia educativa, el gobernador de la provincia de Buenos Aires propuso enseñar lenguaje inclusivo en las escuelas. Cuántas declinaciones tiene, cómo se conjugan sus verbos y los giros idiomáticos permanecen bajo un halo de misterio.

No he escuchado desde hace años a ningún político o estructura partidaria, una propuesta para mejorar la calidad educativa, y cuando lo han hecho, no fue por auténtico convencimiento sino por demagogia (la entrega de computadoras a los alumnos constituye un ejemplo); el único convencido fue el presidente Domingo Faustino Sarmiento.

Para poder implementar cambios, tenemos que tener diagnósticos precisos. En medicina el éxito de un tratamiento, radica en un buen diagnóstico; la tecnología no ha cambiado ese enfoque, sino que viene a subrayarlo.

Guillermo Jaime Etcheverry, en su libro La tragedia educativa de 1999 (hace 20 años) afirmó que la educación en el país está “en estado crítico” y dio las razones para su evaluación: mala distribución de los recursos estatales; desinterés de la sociedad en la calidad educativa, y el no reconocimiento del docente reflejado en el bajo nivel de su remuneración.

LAS CAUSAS

Algunas reflexiones ayudarán a entender el problema en su real contexto.

Chicos que manejan 200 palabras, no leen, no llegan a comprender un texto, utilizan muletillas (una de ellas empieza con B), emiten sonidos guturales, lenguaje soez, no pueden prestar atención por 20 milisegundos, y que reprueban las encuestas PISA.

En primer lugar, el calendario escolar está en la mira desde hace años, las primarias estatales están entre las que menos días y horas tienen.

Si se cumplieran los 180 días de clase establecidos por ley desde 2003, los chicos tendrían 774 horas de clase por año; fíjense la cantidad de paros del año 2019 y las horas de clase y se darán una cabal idea de lo que estamos hablando.

La discusión siempre empieza ¿cuándo comenzaran las clases este año?, desde hace décadas.
Con menos días y menos horas de clase, se incumple el programa estipulado, por la cantidad de paros.
Los niños de hoy crecen en una nueva realidad, donde están en sintonía con máquinas en lugar de personas, algo preocupante y desconocido hasta ahora en la historia de la humanidad.

Si se mantienen intactos los programas educativos de hace 30 años, con contenidos curriculares obsoletos, es imposible lograr que los jóvenes de hoy puedan sentir algo de entusiasmo en el aprendizaje de las materias.

NADIE LEE

La Argentina tiene un gran porcentaje de deserción y ausentismo escolar.

Los niños, los adultos, los padres, no leen.

Un plan de lecturas es un poderoso acicate para entender la realidad a cualquier edad. Siempre me acuerdo de un profesor que repetía: “Para novedades, los clásicos”.

Siempre me llamó la atención, y constituyó para mí, un posible material de tesis universitaria, que las tres trilogías distópicas: Un mundo feliz (A. Husley), 1984 (G. Orwell) y Fahrenheit 451 (R. Bradbury), tienen dos denominadores comunes, “sociedades autoritarias y la ausencia deliberada de libros”.

¿Cuántos libros se leen en un año? ¿Cuáles? ¿Hay comprensión de aquello que se lee? ¿Cómo se lee?, estas preguntas permiten tener una verdadera dimensión del problema.

Del último estudio con datos disponibles, surge que el 54% de nuestros jóvenes prácticamente carece de la capacidad de comprender lo que leen. El porcentaje equivalente en Finlandia es del 11% y en Corea del Sur del 8%.

He hecho la prueba de lectura de texto a jóvenes, y me di cuenta que la manera en que lo hacen, amputan comas, puntos, pausas prolongadas, acentuación nula, muy similar al sketch de Les Luthiers hecho por el inolvidable Daniel Rabinovich, en su cómica lectura: “Chocó con la bici, perdón con las vicisitudes”.

Si no se lee, no hay vocabulario, no hay sintaxis, no hay ortografía. Se lee poco, y lo poco que se lee no se comprende.

A LO MAS BASICO

Como docente veo que cada vez más tenemos que ir a lo más básico, higiene, modales, vestimenta, respeto, dicción, escritura, atención, pensamiento crítico.
Tenemos graves problemas como sociedad, la violencia, el alcohol, el poco apego a las leyes (anomia), la intolerancia (verdadero flagelo argentino), la falta de dialogo, la corrupción, el bulling, ausencia de meritocracia, impunidad.

La presencia de una materia como educación cívica, que se articule en los distintos niveles de enseñanza, ayudaría a dar respuesta a estos problemas.

Creo sinceramente que el primer lugar donde se debe enseñar la inclusión, es la familia, y comienza por los padres.

Es fundamental delinear una nueva misión para la educación, como una real política de estado, generando un consenso en donde participen: docentes, padres, sindicatos, empresas, partidos políticos, OnG; con nuevas áreas de desarrollo tales como: energía nuclear, cibernética, inteligencia artificial, robótica, ciencia espacial, satélites, nanotecnología, biotecnología.

Esto no para la próxima elección, sino para los próximos 50 años, y con el compromiso político y público de mantenerlo en el tiempo.

Por todo lo expuesto; me parece que la enseñanza del lenguaje inclusivo, es una medida espasmódica y desarticulada, que no viene a solucionar un verdadero problema.

Vaya uno a saber Mendieta.

* Médico Clínico. Docente Adscripto de la UBA.

Origen: LaPrensa

Lenguaje inclusivo no, integración si

 

 

Por Carlos Lionel Traboulsi * 

Estamos viendo con asombro como se pretende imponer por la fuerza del poder un lenguaje que se lo denomina “inclusivo” pero que en realidad es producto de una ideología que lleva como objetivo un pensamiento único que busca destruir las bases de una sociedad construida sobre la familia y el respeto al otro.

Un idioma como el castellano que es considerado quizás la lengua más rica y desarrollada en posibilidades de definiciones y designaciones de cosas y situaciones, está siendo atacado ferozmente por sectores que ya están encaramados en el poder (políticos, universidades, etc.) y que responden a concepciones que buscan la destrucción de los cimientos de la civilización occidental y cristiana usando como herramienta un idioma discriminador y sexista.

No hay mayor inclusión cuando hablamos y nos queremos referir a la totalidad de algo decir “todos”. Cuando empezamos con las expresiones “Todas y Todes” o agregando la e, x o @ en las palabras, lo que estamos haciendo es discriminar por sectores, grupos o tribus a la sociedad, concediendo fundamentos falsos a aquellos que desean ser distintos y no pertenecer al conjunto de la comunidad.
Debemos trabajar por construir una sociedad con una clara visión de integración de la diversidad, que implique que todos nos reconozcamos como pares y con igualdad de oportunidades, y esto no se logra con un absurdo intento de imponer por la fuerza un idioma mal llamado inclusivo.

El incluir es hacer sentir al otro igual, cuando lo estoy discriminando desde el vamos al referirme a él, no lo estoy incluyendo sino que lo estoy claramente excluyendo de su posibilidad de estar en el mismo plano de igualdad. Varones y mujeres, mujeres y varones debemos trabajar en la construcción de la sociedad como pares, ya que somos todos seres humanos, aspirando a la igualdad de oportunidades sin violentar los derechos y responsabilidades de ninguno, y menos aún, forzando la naturaleza y la biología para querer igualar lo distinto. El “juntos” debe ser la palabra clave que nos iguala.

Lo distinto no significa que es peor ni mejor, solo que es distinto, y merece ser incluido e integrado en la comunidad ya que esa obligación de integración proviene de la dignidad de la persona humana producto de ser hechas a imagen y semejanza de Dios para los creyentes y, de una misma naturaleza para los que carezcan de Fe.

Las personas nacemos y morimos. Nacemos de la misma forma y vamos al mismo lugar cuando morimos, por lo tanto nuestra esencia no varía, no es distinta, y ello es nuestra dignidad que nos permite transitar en ese plano de igualdad y respeto.

Todo pensamiento basado en una ideología que confronte los sexos, las condiciones, etc. solo está fundamentado en la necesidad del conflicto, y el conflicto, solo lleva a la destrucción de la sociedad que nos producirá una situación de anarquía y sufrimiento.

Hay mentes que trabajan en esto porque piensan en un mundo para pocos, esas mentes no están en nuestro territorio acá solo encontramos los “idiotas útiles” que a cambio de varios billetes verdes se convierten en los personeros de esas políticas. Solo hay que ver como en los distintos acuerdos económicos y de cooperación internacional en la letra chica encontramos estos condicionamientos.

El idioma mal llamado “inclusivo”, es una herramienta necesaria de la ideología de género, y ésta es una concepción que nos lleva a la confrontación de la comunidad donde la mujer es utilizada y reemplazada por otras construcciones sexuales producto de lo que denominan cambios culturales. Es decir que por un lado estamos los varones como receptores de derechos y, por el otro lado, las mujeres tienen que competir contra el resto de los que se auto perciben mujeres y no lo son, o que construyen sexualidades diversas. Es una competencia desleal donde se les reducen las posibilidades a las mujeres biológicamente hablando de poder lograr sus destinos.

La única verdad, irrefutable, es que todos somos personas humanas, tenemos dignidad y debemos transitar por este mundo respetándonos unos a los otros y garantizando la igualdad de oportunidades que nos garantice un camino de crecimiento y felicidad de todos.

Ojala el pueblo despierte, advierta que lo que parece inocente tiene su trasfondo imperialista, y ponga un límite a este intento de colonización y destrucción de nuestra cultura.

Mientras el pueblo desde su costumbre, desde sus bases de construcción, no decida cambiar su forma de expresarse y comunicarse, los poderes del Estado (ejecutivo, legislativo, judicial), debieran abstenerse de pretender imponer una nueva lengua, si es que efectivamente no responden a intereses colonizadores externos.

* Abogado. Secretario General Partido Demócrata Cristiano (CABA).

Origen: LaPrensa

El tsunami cultural que nos condena

 

Los resultados de las pruebas PISA son terroríficos. La verdad es que no falta más presupuesto. Sobran tongos y vividores en Educación.

Los sistemas educativos de la mayoría de los países del mundo son evaluados cada tres años por PISA, el Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (Program for International Student Assessment). Los resultados de este informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) determinan el nivel alcanzado por los alumnos de 15 años en tres áreas: lectura, matemática y ciencias. En Argentina participaron 458 escuelas y 14.546 alumnos.

Si se toman en cuenta a los 79 países de todo el mundo que participaron el año 2018, Argentina ocupó el lugar 63 en lectura, 71 en matemáticas y 65 en Ciencias y quedó por debajo del resto de los países de la región. En el área de lengua 52.1% de los chicos argentinos se encuentra en el nivel 1 o incluso debajo, o sea que nuestros chicos sólo pueden hacer las tareas más simples: comprenden sólo datos explícitos. En matemática, el 69% de ellos solo pueden resolver los problemas básicos, aquellos que requieren procedimientos rutinarios. Dentro de ese porcentaje, el 40,5% está por debajo del nivel 1, es decir, sus conocimientos son menos que incipientes. En ciencias, el 53,5% de los chicos están en el nivel 1 o por debajo: apenas si reconocen términos científicos básicos y a duras penas comprenden instrucciones explícitas.

Este devastador panorama, este tsunami cultural que condena nuestro futuro es sistemáticamente minimizado por los oficialismos y utilizado electoralmente por las oposiciones. El discurso es intercambiable depende quien gobierne. La debacle es la misma.

PAGAR DOS VECES

Huyendo de la inoperancia de la gestión educativa estatal, cada vez más familias deben pagar dos veces por la educación de sus hijos, una a través de sus impuestos para sostener una escuela pública desastrosa que nadie quiere usar y otra a través del pago a la escuela privada. Pero ojo: Si bien la escuela pública pierde alumnos a lo pavote año a año, ¡cada vez se contratan más docentes! Primera estafa al no pequeño presupuesto educativo, veamos.

Australia, Japón, Holanda y Corea del Sur tienen un promedio de 17 estudiantes por cargo docente; Rusia, el Reino Unido y Francia tienen 20 chicos por maestro y Brasil, 21. En Argentina existe un cargo docente por cada 12 alumnos, deberíamos estar muy por encima de los estándares, ¿verdad? Pero todos sabemos que esto no es real y que los maestros que realmente están al frente de las aulas tienen al menos el doble de esos alumnos: dónde están entonces los maestros contratados? Ausentismo, licencias inefables, clientelismo, vaya uno a saber. Lo que sí sabemos es que en el Estado se crea un nuevo cargo docente por cada 8 niños que dejan las escuelas estatales. Así no va a haber jamás un presupuesto que alcance…

Actuar seriamente sobre el deterioro de educación no sirve si la gestión educativa está al servicio ideológico y económico del sistema de sindicatos que gobiernan realmente los programas y la administración educativa bajo coacciones y amenazas. La docilidad histórica del poder político frente al poder sindical parece olvidar que están cobrando un sueldo para educar a nuestros hijos y que lo están haciendo realmente muy mal.

Quienes se llenan la boca hablando de inclusión y nuevos derechos ignoran un derecho fundamental, la educación puede lograr que quien tiene un origen desfavorable pueda ascender en el escalafón social y económico. Pero tenemos cifras récord de paros docentes desde hace más de 20 años, si sumamos los paros que acontecen a lo largo de un ciclo primario, un niño pierde casi medio año de clases en la escuela pública. No parece un método muy inclusivo que digamos.

Pero la cultura del esfuerzo, hemos de reconocer, esta un poco cascoteada. La mismísima Unesco desaconsejó este sistema meritocrático porque no fortalece mecanismo de inclusión y favorece la repitencia y el abandono prematuro (así como se lee). Prevalece la política del aprendizaje por divertimento, por sobre la de los contenidos de una formación básica y completa. Cada vez surgen más metodologías experimentales algunas de corte escenográfico como la organización de los pupitres, considerando que los niños sólo necesitan motivación para encontrar aquello que le gusta y le interesa para aprender. El estudiante empoderado es en realidad una idea más vieja que la rueda, nada más y nada menos que una deriva del hombre bueno roussoniano cuya esencia exquisita es violentada por la educación y la sociedad.

Si nuestro sistema educativo considera a la educación formal como una manera de violentar el espíritu libre del alumno, no es extraño que en todo el sistema se entienda a la disciplina intelectual como una forma de opresión y discriminación social. En consecuencia tenemos programas que reducen los contenidos a “mínimos” para que, ya que estamos y si la situación lo requiere (en Argentina la situación siempre requiere excepciones), cortar y recortar aún más los mínimos. Tenemos una provincia con una tan obscena cantidad de paros que directamente se abolieron los contenidos y se regalará el año lectivo. Esto debería haber sido un escándalo nacional, pero la noticia tuvo menos repercusión que el reclamo salarial mafioso y electoralista que dejó a los niños sin clases durante semanas.

Si nos damos una vuelta por las marchas docentes, (hay muchas y a todas horas, no hay excusas para no hacer una incursión antropológica por semejante evento), veremos que, en el discurso docente y en el accionar de su representación sindical, se toma a la educación como instrumento para luchar contra la dominación de clase y la desigualdad, o sea adoctrinamiento e ideología puros. Lean sus consignas, escuchen lo que piden y cómo hablan quienes modelan la educación Argentina. Y con la cantinela de la desigualdad, las pedagogías que se imponen, postulan la igualación para abajo, el desprecio de la meritocracia y el método por encima de los contenidos. Sólo un sacrílego podría proponer actualmente ideas favorables a la selección y al esfuerzo individual en el aprendizaje, y sería oportuna y eficazmente lapidado en el corazón mismo del Palacio Pizzurno.

La frondosa difusión de la meritocracia como un privilegio burgués o, peor, como una herramienta capitalista para la formación de cuadros técnicos especializados han ido extendiendo su ideología a todos los ámbitos educativos y así, nuevas generaciones educadas en la cultura del no esfuerzo, acceden a niveles superiores en la escala de formación y supervisión docente. Se convertirán en maestros ignorantes, que resienten del Estado al que demandan todo, sin tomar la menor responsabilidad por la decadencia educativa. Máquinas de pedir privilegios, presupuesto y subsidios. Por eso los Baradeles de este mundo odian las calificaciones, el presentismo, el mérito y las evaluaciones.

Algunas perlitas para entender la situación: En la Provincia de Buenos Aires 1 de cada 9 docentes está afiliado a más de un gremio. Hay un caso de película, el del SOEME, que en el 2016 fue denunciado por haber realizado más de 12 mil afiliaciones sin consentimiento. En promedio, el descuento por cuota sindical es de entre 2 y 3% del salario. No estamos hablando de monedas.

LOS NUMEROS

En CABA, UTE es el sindicato mayoritario con unos 15.000 afiliados.Luego vienen el Sindicato de Educadores de Buenos Aires (Sedeba) suma 5.500 aportantes, la Unión Docentes Argentinos (UDA) 5.000, la Unión Argentina de Maestros y Profesores (Camyp) 5.000, Sadop 4.500, Ademys 3.000, la Asociación del Magisterio de la Enseñanza Técnica (Amet) 3.000 y Adef 2.200. El fixture se completa con otras 11 entidades menores con 200 o 50 inscriptos como la Asociación Docentes Independientes Argentinos (Adif), la Asociación de Educadores Porteños (Aep), la Asociación de Maestros Confederados (Amc) y la Asociación de Supervisores Educacionales de la Ciudad de Buenos Aires (Ased), el Centro de Profesores Diplomados (Cpd), Compromiso, Educación para el Cambio (Edupec), el Sindicato de Educadores Unidos de la Ciudad de Buenos Aires (Seduca), el Sindicato Unido de Educadores Técnicos de la República Argentina (Suetra)y siguen las firmas.

Se trata de un verdadero franchising que suma a los aportes el negoción de los cursos de capacitación que otorga puntos a los maestros.

No ver la complicidad entre los gobiernos y los sistemas de afiliación y capacitación docente es ignorar los pingües negociados, mil veces denunciados que se determinan desde la normativa ministerial. No sólo los alumnos son rehenes, también los son los docentes que sí quieren trabajar y estar al frente de un aula. Existen muchas propuestas para  incorporar a la educación como servicio público, prohibiendo por ende su paralización, curiosamente los partidos mayoritarios no la tienen entre sus prioridades. ¿No será que la decadencia de nuestra educación los beneficia?

¿Para cuándo una gestión que vaya en perjuicio de sectores y funcionarios ineficaces, improductivos y corruptos que se benefician con esta decadencia a costa del contribuyente que debe mantenerlos con el cuento de que defienden “la educación pública”?

Seguramente intentarán manipular los resultados de las pruebas PISA llorando recortes de presupuesto y volviendo a hacer paros para exigir más dinero. No falta presupuesto, sobran tongos y vividores cuya actividad es vivir marchando y amenazando en lugar de estar a cargo de un aula.

Origen: LaPrensa

Pruebas PISA: todo es igual, nada es mejor

Edgardo Zablotsky – Desde el 2000, cada tres años, la OECD (agrupación que reúne a los países industrializados) lleva a cabo el Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA),con el objeto de analizar hasta qué punto los alumnos de 15 años, cercanos al final de la educación obligatoria, han adquirido los conocimientos y habilidades necesarios para su inserción en la actual sociedad del saber. El mismo se divide en tres áreas: lectura, matemáticas y ciencias; y se caracteriza por no examinar el dominio de planes de estudios específicos, sino la capacidad de los estudiantes para aplicar los conocimientos y habilidades adquiridas en la vida cotidiana. Argentina tomó parte de las rondas de los años 2000, 2006, 2009, 2012, 2015 y 2018 en carácter de país asociado.

Los resultados de PISA 2018, que se acaban de conocer, muestran qué poco ha cambiado la Argentina para mejor a través de los años. Si bien el nivel de analfabetismo de nuestro país siempre ha sido de los más bajos de Latinoamérica, el analfabetismo funcional probablemente se está incrementando, aun considerándolo en términos relativos a otros países de la región. El joven sabe leer y escribir, pero su capital humano para desarrollarse en la sociedad del conocimiento en que le toca vivir es por demás limitado.

Es claro que los años pasan y nada cambia. Cambian los planes de estudio, cambian los funcionarios, cambian los gobiernos, pero la educación es una tarea de largo plazo, y de no lograr comprenderse este simple concepto, seguiremos escuchando las más variadas, creativas y absurdas explicaciones cada nuevo diciembre en el cual los resultados de PISA se hagan públicos.

A modo de ilustración, esta nota recorre diversas declaraciones de funcionarios a cargo de la cartera de educación al conocerse los resultados de las evaluaciones a partir de la presente ronda, retrospectivamente hasta 2006.

Diciembre 2019: Al hacerse públicos los resultados de los exámenes PISA 2018, Alejandro Finocchiaro señaló que “el principal legado de este gobierno fue haber instalado el tema educación en todos los argentinos, y no sólo en la clase dirigencial.”

Diciembre 2016: El día anterior a conocerse la exclusión de los resultados de la Argentina de PISA 2015, en virtud de la falta de representatividad de la muestra, y de hacerse pública la magnitud de la extraña mejora de rendimiento de la CABA, el ex ministro Sileoni declaró: “Hay una intencionalidad de algunos funcionarios del Ministerio -no lo incluyo al ministro- y tenemos correos que certifican que han hecho todo lo posible para bajar la muestra. Para que PISA no publicara los resultados de Argentina, diciendo que provenían de una muestra que no era válida”. Por su parte, Esteban Bullrich, ministro de Educación porteño, al llevarse a cabo la evaluación, admitió en declaraciones radiales que los alumnos que tomaron la evaluación pasaron por una tarea de sensibilización: “Fueron 15 días de preparación en las escuelas. La hicieron todas las escuelas que participaron de la muestra. Fue una preparación porque la prueba tiene preguntas específicas».

Diciembre 2013: Al conocerse los resultados de la ronda PISA 2012 Alberto Sileoni manifestó “Hemos mantenido los niveles de desempeño en la prueba PISA 2012 e incorporado 195.000 alumnos a la secundaria”. Y agregó: “Como sociedad, hemos hecho un enorme esfuerzo por incluir a quienes históricamente estaban excluidos, sin renunciar a la calidad de los aprendizajes”.

Diciembre 2010: Al hacerse públicos los resultados de PISA 2009, Sileoni señaló: “Chile encabeza en la región porque hace 20 años que viene invirtiendo en Educación, aún con las tensiones que esto le significa”.

Diciembre 2006: Al publicarse los resultados de PISA 2016, el ministro de Educación entrante, Juan Carlos Tedesco afirmó: “Estamos muy mal, especialmente en ese tramo de edad. Pero recordemos que PISA mide la historia educativa de alumnos de 15 años, que ingresaron en el nivel medio en plena crisis”. Por su parte, el ministro saliente, Daniel Filmus, señaló que los diferentes resultados entre países de América Latina se deben a la continuidad política que algunos han tenido: “Chile y Uruguay tuvieron coherencia en las gestiones educativas y una tradición de trabajo fuerte. La Argentina, en cambio, tuvo 34 ministros de educación en 55 años”.

Es claro que la creatividad de las explicaciones es remarcable y que existe una sola constante: la educación argentina hace ya muchos años se encuentra en una crisis que amenaza con deteriorar el capital humano de la sociedad a niveles inimaginables, en un mundo donde dicho capital cobra cada vez mayor importancia.

Todo es igual, nada es mejor. Con tristeza, cómo no recordar a Discépolo, quien tan bien caracterizó a nuestra sociedad.

Es imprescindible acordar que la educación debe ser una política de Estado. De lo contrario, me atrevo a predecir, los años pasarán y absurdas explicaciones continuarán escuchándose al conocerse los resultados de cada nueva ronda de PISA en la cual la Argentina decida participar.

Origen: Pruebas PISA: todo es igual, nada es mejor

Prueba PISA: casi 80 % de estudiantes latinos tienen bajo nivel en lectura y matemáticas 

En América Latina el 79 % de los estudiantes tienen un bajo nivel de competencia en lectura, matemáticas y ciencia, de acuerdo con los resultados de la prueba PISA 2018 de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) divulgados este martes. El Político La directora de la OCDE, Gabriela Ramos, dijo en la presentación del estudio […]

Origen: El Politico

Escuelas para niños refugiados de todo el mundo en EE.UU.

Niños de todo el mundo están aprendiendo inglés y las costumbres del aula estadounidense que necesitan para tener éxito en las llamadas escuelas para recién llegados.

Niños de todo el mundo están aprendiendo inglés y las costumbres del aula estadounidense que necesitan para tener éxito en las llamadas escuelas para recién llegados.

AP

Banderas de muchos países ondean sobre los pasillos exteriores de la Escuela Valencia para recién llegados, donde más de 200 niños de todas partes del mundo aprenden inglés y las costumbres escolares estadounidenses necesarias para prosperar.

Al comenzar el año escolar, los niños refugiados e inmigrantes no suelen conocer las normas. El interruptor de luz es tan fascinante que uno lo enciende y apaga sin cesar. Otro se sobresalta al escuchar un silbato o el zumbido de un helicóptero, sonidos que le recuerdan los conflictos en su país de origen.

Pero los miedos se desvanecen a medida que los chicos se adaptan, dice la directora Lynette Faulkner, quien llama a la escuela el “lugar seguro”. En poco tiempo aprenden a formar fila, levantar la mano, mantener los pies en el suelo. Y al aprender inglés, se hacen amigos de distintas culturas.

Desde septiembre de 2018, la escuela pública ha recibido alumnos de Myanmar, Eritrea, Indonesia, Afganistán, Cuba, Venezuela y otros países para brindarles un año de atención especializada antes de transferirlos a las escuelas convencionales. Los estudiantes de este año, de jardín de infantes a octavo grado, provienen de 21 países y hablan 15 idiomas.

Valencia es una de un puñado de escuelas públicas en Estados Unidos dedicadas exclusivamente a ayudar a algunos de los miles de niños que llegan anualmente. El gobierno de Donald Trump ha propuesto reducir el límite anual de refugiados admitidos a la cifra récord de 18.000. El mes pasado no se admitieron refugiados en el país.

Las escuelas no se encuentran necesariamente en ciudades donde abundan los refugiados sino donde las autoridades docentes locales tuvieron la iniciativa de crearlas. Existen instituciones similares en Indianápolis; Houston; Fort Worth, Texas; Greensboro, Carolina del Norte, y Providence, Rhode Island.

Arizona es octavo en la lista de estados donde se asientan los refugiados. La cifra bajó de 4.110 en el año fiscal 2016 a 998 en 2018; luego aumentó a 1.216 en el período de 12 meses que finalizó el 30 de septiembre. Aproximadamente la mitad son niños.

El gobernador Doug Ducey no se ha pronunciado sobre el decreto de Trump que permite a estados y ciudades rechazar a los refugiados. Al menos cinco estados han indicado que los aceptarán, y ningún gobernador ha dicho que su plan sea impedir que se asienten. La semana pasada se iniciaron varias demandas contra la orden.

“Aunque sean menos, siguen llegando”, dijo Kristine Jones, una maestra en Valencia. “Y debemos apoyarlos, ya sea académicamente o para obtener servicios tales como vacunas”.

No está claro si el nuevo límite sobre los refugiados afectará los ya escasos fondos que reciben los distritos escolares de la Oficina de Asentamiento de Refugiados, que maneja un programa de ayuda a las escuelas que los reciben.

El Departamento de Seguridad Económica de Arizona distribuyó el año pasado unos 635.000 dólares para ayudar a 1.026 refugiados en edad escolar que necesitan intérpretes, tutores y artículos escolares.

Los inmigrantes y otros niños recién llegados del exterior – incluso los nacidos en Estados Unidos que fueron retirados del país y luego regresaron – pueden asistir a las escuelas para recién llegados si necesitan ayuda para aprender inglés básico.

“Mientras haya niños con dificultades para aprender inglés, siempre habrá lugar para esta clase de programas”, dijo Deborah Short, una especialista en la enseñanza del idioma que ha escrito sobre la educación de los recién llegados. Dijo que algunas escuelas convencionales tienen aulas para ellos.

Rebecca Kawa, de 10 años, no aprendió inglés en el campo de refugiados en Uganda donde nació y pasó la mayor parte de su vida estudiando en un aula junto con otros 200 estudiantes. Pero al cabo de dos meses en Valencia ya no necesitaba intérprete.

“Me gusta esta escuela porque te enseñan inglés y lo aprendes rápido”, dijo la hija de refugiados congoleños.

Los niños que han atravesado varios países, vivido en campamentos o presenciado actos de violencia extrema, suelen enfrentar dificultades enormes en el aprendizaje.

Los niños inmigrantes o refugiados que han perdido su hogar o un padre suelen padecer estrés tóxico, el término que utilizan los expertos en desarrollo infantil para la respuesta del organismo a la adversidad prolongada, dijo Sarah Smith, directora sénior de educación de la ONG International Rescue Committee.

“Algunos niños lloran durante largo tiempo”, dijo Smith. “Algunos tienen dificultades para concentrarse en la escuela”.

Los docentes y asistentes sociales en las escuelas para recién llegados se esfuerzan para garantizar que los niños tengan el tiempo necesario para hablar de sus emociones y hacer amigos. Michelle Frias, asistente social en Valencia, dijo que durante el año pasado remitió a una decena de niños para asistencia psicológica.

En Valencia, la jornada escolar comienza cuando los maestros reciben a los niños al bajar de los autobuses. Samuel Lavi, un asistente de docencia congoleño que habla siete idiomas, les brinda un abrazo o un choque de manos.

“Mi función más importante es asegurar que los estudiantes tengan lo que deben tener”, dijo.

Las paredes de las aulas están cubiertas de letras en colores brillantes. Los niños se sientan alrededor de mesas redondas y escuchan a un maestro capacitado en la enseñanza de inglés. También se les imparte matemáticas, arte, música y educación física.

Afuera, los niños de jardín de infantes riegan con jarras de plástico los plantíos de vegetales y flores construidos con materiales donados por el equipo de fútbol americano Cardenales de Arizona. El club de béisbol Diamondbacks pagó la remodelación de la escuela y donó árboles.

Faulkner, la directora, dijo que el distrito escolar de Alhambra inspeccionó los programas para recién llegados al ver que éstos tenían problemas para satisfacer las pautas estatales en materia de idioma. Ella visitó la escuela para recién llegados Las Américas en Houston.

Las Américas tiene unos 400 alumnos de cuatro a octavo grado que provienen de 32 países y hablan 29 idiomas, dijo la directora Marie Moreno.

“Queríamos brindarles un espacio donde pueden asentarse cada vez que se sienten alterados o recuerdan algo del pasado”, dijo Moreno al mostrar el “jardín de la paz” de la escuela.

“Para darles apoyo, les ayudamos a comprender de dónde vienen y dónde queremos que vayan”, dijo.

El tiempo de los mediocres se va acabando

La mediocridad perfecta es vivir en una escombrera convencido de que se vive en un palacio. El simple hecho de proponer hoy en día la verdad es un acto terriblemente revolucionario y casi suicida. Hay que hacerlo, sin embargo.

Por

Álex Navajas

Me lo dijo un amigo hace ya un tiempo, y me la quedé como una de mis frases de referencia, ésas que te van marcando las pautas en la vida: “El tiempo de los mediocres se va acabando”. Y no, no la archivé para echársela en cara a los otros, sino para recordármela a mí, en primer lugar, y que me sirviera de espuela las muchas veces que flojeo.

Creo que el principal síntoma de que vivimos en la mediocridad es que la convicción de la mayoría es, precisamente, la opuesta: están convencidos de que vivimos en la mejor de las sociedades posibles: tolerante, democrática, con valores, solidaria, progresista, avanzada. La mediocridad perfecta es vivir en una escombrera convencido de que se vive en un palacio.

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Origen: Actuall

Estudio reveló que los profesionales venezolanos “echan pa’ lante” a Perú más que nadie

Migrantes venezolanos hacen cola para obtener permisos de residencia temporal fuera de la oficina de inmigración en Lima, Perú, 31 de octubre de 2018. REUTERS / Mariana Bazo

Mucho se ha discutido sobre los venezolanos que salen del país en búsqueda de una nueva oportunidad de vida antes las necesidades y dificultades

Los venezolanos que tienen más años de educación que el promedio de la población peruana, ha tenido un impacto positivo sobre el Producto Interno Bruto (PIB).

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Origen: LaPatilla

Sólo 3 de cada 10 argentinos aprueba la educación del país

Sólo tres de cada diez argentinos tienen una imagen positiva sobre la educación del país y casi la mitad de la población considera que el nivel secundario es el que mayores necesidades de mejora requiere.­

Así lo indica un informe de opinión pública de Universidad Argentina de la Empresa (UADE) junto a la consultora Voices! a nivel nacional sobre la educación en la Argentina.­

El 47% de los consultados calificó la calidad del sistema educativo como regular y un 20% expresó una mirada negativa, mientras que el 32% posee un concepto positivo.­

En términos comparados, la percepción negativa disminuyó cinco puntos porcentuales respecto del año 2018.­

El nivel secundario es percibido como el que mayores necesidades de mejora requiere (47%), seguido por el nivel primario (35%).­

Muy de lejos se ubican el nivel inicial (8%), el nivel universitario de grado y posgrado (6%) y el nivel terciario no universitario (3%).­

La calidad del personal docente, con una calificación de 9,3 en grado de importancia, es el principal atributo considerado al momento de elegir una institución educativa.­

Le siguen en términos de importancia asignada el nivel académico de la enseñanza (9,2) y la educación en valores que provee la institución (9,1).­

Al profundizar específicamente sobre la escuela secundaria, el 35% opina que el principal desafío para mejorar el nivel educativo consiste en mejorar la calidad de la enseñanza brindada en el aula.­

Respecto de las razones consideradas para recibir educación, 6 de cada 10 (60%) proponen que ésta es importante para ser mejores ciudadanos y contribuir a una mejor sociedad.­

El 51% considera que recibir una educación es importante para obtener mejores trabajos, mientras que el 36% evocó entre las principales razones su importancia para insertarse mejor en la sociedad.­

El logro del éxito económico (17%), el estímulo de la mente (15%) y el placer personal (6%) fueron las opciones con menor asignación de importancia entre las consideradas.­

Origen: LaPrensa