Archivo de la categoría: Periodismo

En medio de una marea de rumores, el periodista acordó su salida del Grupo América. Los detalles.

Luis Majul estaba promocionando su regreso con La Cornisa, mientras se incrementaba su tensión con el canal América. Después de varios rumores, llegó el desenlace: su salida acordada del Grupo tras casi 20 años trabajando allí.

El primer chispazo se dio cuando desde la gerencia de programación propusieron mover el programa legendario programa político a los sábados, para darle los domingos el espacio a un nuevo envío conducido por Antonio Laje. Majul, probablemente molesto con el cambio,  comunicó desde las redes sociales su regreso a los domingos, que finalmente no se concretará.

Por otro lado, son varias las fuentes que le contaron al portal Exitoína que no cayó bien un duro editorial que realizó sobre Alberto Fernández y Cristina Kirchner en su regreso con 4 Días. ¿Por eso ya no estuvo en a emisión del martes 3?

Este martes 10, finalmente se cerró un ciclo muy importante en América. Majul siempre ha sido uno de sus referentes periodísticos, y uno de los íconos del rating de los domingos, a pesar de la merma en los últimos programas de 2019.

Origen: MdzOnline

El periodismo es una “superficie de ataque” para quienes difunden información errónea

Hombre escribiendo en un ordenador portátil. / Foto: Pxhere – Imagen de referencia

EurekAlert | ARIZONA STATE UNIVERSITY

Todavía estamos luchando con la difusión de información errónea, y el daño es especialmente preocupante cuando se trata de información sobre ciencia y salud.

“Creer cosas que no son ciertas cuando se trata de salud puede ser no solo malo para nosotros, sino peligroso”, dijo Dan Gillmor, cofundador de News Co / Lab en la Facultad de Periodismo y Comunicación de Masas Walter Cronkite de la Universidad Estatal de Arizona. “Los periodistas tienen el deber especial de evitar ser engañados, y pueden ayudarnos a aprender a separar la verdad de la falsedad”.

Gillmor discutirá su trabajo, que se enfoca en mejorar la alfabetización mediática, durante una presentación del panel el 15 de febrero como parte de la reunión anual de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia (AAAS) en Seattle, Washington.

Su presentación se basa en advertencias de expertos en seguridad, dirigidas a consumidores de medios y periodistas que a veces pueden amplificar involuntariamente información errónea. Esos expertos etiquetan el periodismo como una “superficie de ataque” para aquellos que buscan difundir intencionalmente información errónea.

Su discusión es particularmente oportuna a medida que el país avanza hacia la temporada electoral 2020, cuando las apuestas se vuelven más altas a nivel local y nacional.

“Necesitamos mejorar nosotros mismos en la clasificación de lo que podemos confiar, y entender nuestros roles como parte de un ecosistema digital en el que somos accionistas y creadores, así como consumidores”, dijo Gillmor.

News Co / Lab, que recibió el apoyo del Proyecto de Periodismo de Facebook, Craig Newmark Philanthropies, Democracy Fund, Rita Allen Foundation y News Integrity Initiative, colabora con una serie de socios para encontrar nuevas formas de aumentar la comprensión pública de las noticias. La investigación sugiere que la experiencia en el área es muy necesaria.

Un informe publicado por News Co / Lab y el Center for Media Engagement de la Universidad de Texas en Austin reveló que casi un tercio de los consumidores de medios con educación universitaria no podían identificar un titular de noticias falsas. Y, los consumidores con actitudes negativas sobre los medios de comunicación tenían menos probabilidades de detectar noticias falsas o distinguir opiniones de análisis o publicidad.

La presentación de Gillmor se centrará en la necesidad de una mejor comprensión de las noticias y los medios de comunicación, cómo los periodistas pueden prepararse y responder a la información errónea, y cómo los consumidores pueden aprender a analizar lo que leen y ven para no traficar información sin saberlo diseñado intencionalmente para ser engañoso. Por su parte, News Co / Lab recibió recientemente una subvención para un nuevo proyecto de alfabetización mediática que incluirá eventos de divulgación en todo Estados Unidos, un curso abierto masivo en línea sobre alfabetización mediática digital y contenido digital y de redes sociales.

Origen: latinamericanpost.com

Cierra el icónico museo Newseum en Washington dedicado a la historia del periodismo

El edificio se vendió por US$ 372,5 millones a la Universidad Johns Hopkins, que tiene la intención de consolidar sus dispersos programas bajo un mismo techo.

En 2008, el Newseum, un museo privado dedicado a explorar la historia moderna contada a través de los ojos de los periodistas, se inauguró en las principales propiedades inmobiliarias de Washington.

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Origen:  es.mercopress

Algunos consejos para identificar noticias falsas y evitar que un medio te manipule

 

DEBEMOS SER MÁS CRÍTICOS A LA HORA DE INFORMARNOS: ASÍ PODEMOS LOGRARLO

Aunque Internet nos permite contrastar las noticias con más rapidez que nunca, las noticias falsas se difunden por doquier. Algunas incluso las propagan medios tradicionales que presumen de veraces.

Técnicas para identificar infundios
Los medios de comunicación en España y los partidos políticos a los que son afines

Algunas personas creen que por el mero hecho de haber visto una noticia en un medio de cierta relevancia ya basta para considerarla verdadera. No es así. De hecho, puedes ver un aviso como éste en no pocos medios en español:

Esto no garantiza que una información sea veraz. No pocos medios que llevan este sello se saltan a diario los indicadores de calidad dicho proyecto. Entonces, ¿cómo saber si una noticia dice la verdad? Muchas veces los lectores no tienen acceso directo a las fuentes y eso dificulta la posibilidad de saber qué hay de cierto en lo que leemos. Sin embargo, hay algunas cuestiones que nos pueden ayudar a detectar posibles noticias falsas. Obvia decir que esto es aplicable a cualquier web que comunique información, empezando por ésta.

1. Cuidado con las fuentes anónimas

El periodismo tradicional ha sacralizado el anonimato de las fuentes. Este anonimato está más que justificado cuando la fuente de una noticia es una persona que puede ver seriamente amenazada su seguridad. Sin embargo, muchos medios abusan a menudo de las fuentes anónimas, incluso apelando a ellas para inventarse noticias. Expresiones como “fuentes de toda solvencia” o “fuentes próximas a…” se utilizan a menudo para abusar de la confianza del lector. En el periodismo político, el uso de fuentes anónimas se ha extendido para atacar con rumores o falsedades a personas u organizaciones que no coinciden con la línea editorial del medio. Cuando leas una noticia impactante, busca en el texto cuáles son las fuentes de la información. Si son anónimas o ni siquiera se indica de dónde se ha sacado esa información, no te creas sin más lo que leas.

2. Busca las fuentes documentales de la información

En muchos casos, una información tiene su origen en un documento que está disponible en la red. Sin embargo, muchos medios sólo citan de esos documentos aquello que les interesa, sin dar oportunidad a sus lectores de comprobar el resto. En Internet ya no es válida la excusa que había en los medios tradicionales (prensa, radio, televisión) para no dar acceso a esas fuentes. En este blog tengo la costumbre de ofrecer a mis lectores los enlaces a las fuentes documentales siempre que sea posible. Es una sana costumbre que se extendió entre los blogs y entre los medios nativos de Internet hace años, pero ya sea por vagancia o por otros motivos, muchas webs han ido perdiendo ese hábito. Si tienes dudas sobre una información, busca el documento original o pídeselo al medio.Muchos medios tienen los documentos que citan pero no los publican.

3. Rechaza las “pruebas diabólicas”

Es triste tener que recordarlo, pero el hecho de que una persona o un grupo no desmientan una información no la convierte en veraz; también puede significar que la persona o grupo en cuestión no tiene ganas, tiempo ni medios para entrar a desmentir todas las falsedades que se le atribuyen. En la Justicia hay un principio básico: el peso de la prueba recae sobre el que hace una acusación, no sobre el acusado. Si un periodista acusa a alguien, no es el acusado el que debe demostrar la falsedad de la acusación: es el periodista el que tiene que demostrar que es cierta. Lamentablemente, muchos periodistas se han acostumbrado a la llamada “prueba diabólica”: que sea el acusado el que tenga que probar la falsedad de una acusación sin pruebas. Un método puramente totalitario que se usa para dañar muchas reputaciones desde los medios.

4. Distingue la información de la opinión

Muchos medios tradicionales afirman que separan la opinión de la información, pero no es cierto. A menudo las noticias que aparecen en los medios van plagadas de elementos que expresan la opinión del autor del texto, algo del todo legítimo, por supuesto. El problema surge cuando eso se usa para estigmatizar al contrario, por ejemplo, calificando como “extrema derecha” a personas o partidos de ideología liberal o conservadora, llamando “homófobo” a todo el que no coincide con la ideología de género o tachando de “machista” a todo el que discrepa del feminismo izquierdista. Creo que un periodista tiene todo el derecho a mezclar opinión e información, y los lectores debemos tener una visión crítica para distinguirlas. Cuando un diario progre llama “ultracatólicos” a unos católicos está ejerciendo su derecho a opinar y a retratarse con ese posicionamiento ideológico, y los lectores tenemos el derecho a señalar que eso no es información, sino la opinión del periodista o del medio. Una forma de comprobar si esa opinión está viciada y es tendenciosa consiste en comprobar el tratamiento que da ese medio a otras personas o grupos. Por ejemplo, si un periódico habla de “ultraconservadores” y “ultraliberales” pero nunca de “ultrasocialistas” o “ultraprogresistas”, lo que está haciendo ese medio es intentar manipularte.

5. No te quedes en el titular: lee lo demás

En las redes sociales y en WhatsApp es habitual que se difundan capturas de pantalla de titulares de medios, o de supuestos titulares. En Instagram ni siquiera se pueden publicar enlaces… El inconveniente es que esto no suele facilitar comprobar si el texto de la noticia se corresponde con lo que dice ese titular. Además, hay muchas personas que sólo leen los titulares de las noticias antes de difundirlas e incluso antes de opinar sobre ellas. En 2017 ya alerté sobre esta mala costumbre. En este blog llevo muchos años denunciando casos de titulares que no se corresponden con el texto de la noticia. Un ejemplo escandaloso fue el del bulo de la venta de armas por el Vaticano, en el que algún medio sensacionalista publicó un titular que no tenía nada que ver ni remotamente con el texto de la noticia. Para estar mejor informados no debemos quedarnos en el titular. Hay que leer lo demás.

Por supuesto, lo que acabo de exponer requiere un esfuerzo por parte del lector. Ahora te toca decidir a ti entre afrontar este esfuerzo para ser libre, o lo más fácil, que es dejarte manipular.

Origen: outono.net

El principio del fin de las fakes news en la Argentina

Claves del periodismo

Por Jaime Selser *

En los últimos tiempos cada vez se escucha más hablar de fake News, que significa noticias falsas en inglés. La diversidad y multiplicación de medios y canales de comunicación como las redes sociales, los blogs, los portales de noticias, han hecho orégano el campo para que este fenómeno se reproduzca.
Una fake new se difunde con una voluntad deliberada de engañar y tiene dos características fundamentales: tener un objetivo claro y adquirir una apariencia de noticia real, precisamente para conseguir engañarnos.

Una fake new existe en cuanto tiene un objetivo. Este objetivo puede ser directamente económico o bien puede ser ideológico, ya que, influyendo en el pensamiento de la sociedad, se puede hacerla derivar hacia una línea ideológica.

El concepto de fake new no es nuevo, lo que es novedoso es el fenómeno. Las fake news están de moda, pero no son tal, sino que han existido desde siempre, aunque por el rigor periodístico de las redacciones de los medios tradicionales, han estado suficientemente sujetas. Igual que la mentira, que existe desde que tenemos uso de la palabra. Lo que ha cambiado es que antes las mentiras quedaban reducidas a un círculo de amigos o de vecinos y, en cambio, ahora con las redes sociales su difusión es masiva, es mundial y a una velocidad sin precedentes.

Pero sería bueno aclarar cuál es la diferencia entre la propaganda y la fake news. Aunque se parecen mucho, hay una diferencia muy clara: la propaganda es una información que se genera para intentar convencer a la gente en un entorno determinado de una idea o de un hecho y, en cambio, las fake news lo que buscan es alterar el relato objetivo de los hechos para crear uno alternativo.

BUENA NOTICIA

En nuestro país, asoma una buena noticia al respecto, representantes de los principales partidos políticos y gigantes de internet firmaron un compromiso para combatir las fake news en las redes sociales y otros entornos digitales en el marco de las elecciones nacionales de este año. Fue por impulso e iniciativa de la Cámara Nacional Electoral (CNE) y con el objetivo, en un año electoral, de tratar de reducir los efectos negativos de la difusión de noticias falsas y otras “tácticas de desinformación en redes sociales y otros entornos digitales”.
El compromiso también contó con la adhesión de Facebook, Twitter, Google y WhatsApp; la Asociación Latinoamericana de Internet (ALAI); la Asociación de Entidades Periodísticas (ADEPA); el Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) y Chequeado, el sitio web especializado en chequeo de datos.
También suscribieron el compromiso la agencia de noticias Agence France-Presse (AFP); la Asociación de Periodismo Digital (APD) y la Defensoría del Público de Servicios de Comunicación Audiovisual.
El compromiso se firmó en un acto encabezado por el presidente de la Corte Suprema, Carlos Rosenkrantz, los jueces de la Cámara Nacional Electoral Santiago Corcuera y Alberto Dalla Vía, y organizaciones de la sociedad civil.
El objetivo central del compromiso es promover “la honestidad del debate democrático en las próximas elecciones nacionales, de modo de contribuir a mitigar los efectos negativos de la divulgación de contenido falso y demás tácticas de desinformación en redes sociales y otros entornos digitales”.
El tribunal indicó que el “Compromiso ƒtico Digital” se enmarca en las actividades impulsadas a partir de una acordada del año pasado en la que señaló la conveniencia de promover la educación digital para el buen manejo de la información política electoral en redes sociales y otras plataformas.
Saludable para nuestra nación que enfrenta en poco tiempo elecciones nacionales, período en el cual, las ambiciones de poder, atropellan la verdad y degradan nuestra invalorable convivencia democrática.

  • Licenciado en Ciencias de la Comunicación (UBA) y periodista.

Origen: LaPrensa

Asesinada una conocida ex periodista y asesora parlamentaria afgana

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Fue asaltada por hombres armados cuando esperaba al vehículo que la iba a llevar a su puesto de trabajo

El cadáver de Mina Mangal ha aparecido tiroteado en una calle del distrito oriental kabulita de Kart-e Now este sábado por la mañana. Mangal había sido una conocida presentadora de informativos en canales locales como como Lemar TV, Shamshad News y Ariana pero, al calor de los nuevos tiempos, había decidido hacer un salto a la política. En los últimos tiempos trabajaba de asesora cultural para la Wolesi Yirga, la cámara baja del Parlamento afgano.

El Ministerio del Interior de Afganistán ha emitido un comunicado en el que explica que la Mina Mangal fue asaltada por hombres armados alrededor de las siete y veinte de la mañana. En las imágenes del asesinato puede apreciarse un charco de sangre y numerosas personas alrededor de su cuerpo sin vida boca abajo, llorando la tragedia. Según el portavoz ministerial, Nasrat Rahimi, la Policía está investigando lo sucedido.

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Origen: ElMundo

Maria Zaldivar-Caso Darthés: Justicia por mano propia

Maria Zaldivar

Es difícil remar contra las modas pero es aún más difícil traicionar las convicciones. Por eso, y porque el feroz embate feminista de los últimos tiempos no es sinónimo de unanimidad, es necesario levantar la voz y decir que el escrache mediático es tan repudiable como la indiferencia judicial frente al delito, de la naturaleza que sea.

Hay muchísimas mujeres que no ven con agrado la caza de brujas ni el escrache como mecanismo de comunicación de nada. Porque escrachar es un acto fascista por completo inaceptable, porque el fin nunca justifica los medios y porque la justicia por mano propia es una salvajada impropia de sociedades civilizadas.

Caso Darthés: De…

Sin embargo, repudiamos con igual énfasis cualquier ataque a la libertad y eso incluye condenar categóricamente el acoso, el abuso y todo delito sexual que implique vulnerar la voluntad de la víctima.

De nuevo la sociedad argentina falla en el modo de expresarse. Es sano que lo haga. No es tan sana la elección del cómo. Un tribunal popular apuntando sobre un individuo no es la manera de saldar un presunto delito. En un caso de estricta intimidad habrá dos involucrados y dos versiones pero una sola verdad. Uno miente.

Fardin a Darthés: “Él sabe que fue cierto, yo tengo la verdad, que es demoledor”

A los que acusan como a los que observan solo les queda opinar. Unos creerán una versión, otros, la otra. Y nada sumará al descubrimiento de las cosas tal cual ocurrieron. Solo la justicia podría aportar luz sobre los hechos, dictar sentencia válida y castigar a quien corresponda. Al que miente.

Pero para eso es imprescindible una justicia proba, recta, ágil e implacable. Lo que no tenemos. Y cuando la sociedad no encuentra las respuestas en las instituciones, busca la manera de canalizar sus reclamos.

Macri: “Lo que antes parecía normal ya no lo es, y mucho más para los hombres”

Más allá del caso particular que disparó esta explosión, lo que se puso de manifiesto, otra vez, es la impericia del Estado para resolver los problemas del ciudadano.

Más allá de las declaraciones, regularmente desafortunadas, del ministro de Justicia, en la Argentina urge acceder a un sistema de justicia con el que el ciudadano se sienta efectivamente protegido de la impunidad de los delincuentes y de los tribunales populares.

Empleada del Congreso denunció a senador radical por abuso sexual

Es importante reflexionar qué nos lleva a ensuciar causas justas con metodologías cuestionables. Del monstruo de una sociedad sin justicia el péndulo nos arroja al monstruo de un poder que, por informal y difuso, atemoriza. Porque así como la presión social ejercida por esos tribunales “ad hoc” consigue visibilizar conductas perversas y antisociales, también condiciona a los medios de comunicación y quién sabe si no alcanza al mismo Poder Judicial. Cuando el carro viene antes del caballo todo puede ser. Cuando la condena social antecede a la judicial todo puede ser.

El Estado argentino viene fallando hace décadas. Falla al no crear las condiciones para el desenvolvimiento pleno del ser humano sacando lo mejor de cada uno a través de un sistema de incentivos correcto. Y falla en sus obligaciones innatas de brindar seguridad y justicia. Las consecuencias de esa mora hoy vuelven a asomar y la sociedad se pregunta a dónde nos llevará esta vez.

Caso Darthés: el silencioso efecto dominó

Gracias María Zaldivar por permitirme publicar la nota .

Luis Leonel León-La Habana difunta que vive en mí

Foto Abel Rojas

Hoy soñé otra vez con La Habana. Desperté viéndola como un libro. Quizás mi libro. Nunca he podido despegarme de La Habana. Sé que jamás podré separarme de su embrujo, así la terminen de desbaratar, así la borren, pues La Habana que me acompaña no es el vulgar espejismo en que ha convertido a mi ciudad esa mezcla letal de miseria, hipocresía, miedos y chabacanería. Toda esa bazofia que me hizo escaparme, salvarme, no ser una pieza más de sus derrumbes, su decadencia. Aunque mi generación, como otras más, sea entre otras cosas un carnaval de escombros y naufragios.

Leer mi ciudad, mi primera ciudad, fue alguna vez, mientras viví en ella, una de mis lecturas favoritas. Creo que la más ardua y a la par la más adictiva. La Habana, como pocas ciudades, más que un lugar en el mundo es un libro. Y no siempre abierto. Muchas de sus páginas han sido arrancadas, incineradas, trastocadas, vueltas un doloroso y ordinario olvido. Por suerte no todas.

Mi Habana, más que una ciudad, es un artefacto mental, sentimental, no sentimentaloide. Un ejercicio, eso sí, repetido, casi obligatorio como una buena borrachera por una razón insignificante pero inevitablemente gozada. Y para nada me molesta esa relación de celador, de guardaespaldas que compartimos La Habana y yo, ella conmigo y yo con ella. Me duelen las piezas rotas de la ciudad real, sus profundas y sucias heridas, pero me salva pensar, como un niño feliz que arma un rompecabezas, en sus mejores tiempos. Su historia. O eso que quiero conservar como su historia. La que me contaron, la que leí. La que imagino. La mía en ella.

No se trata de nostalgia, ni mucho menos de melancolía por la arquitectura, destartalada en gran medida, ni por los recuerdos de los muchos años que allí viví, buscándola, buscándome entre sus mitos, avatares, escombros, misterios y finalmente entre sus fugas, de las que soy parte. Querer saberla, vivirla, es un interés sostenido, una especie de imán que me empuja contra los significados simbólicos de eso que es más que ciudad y memoria. La Habana es mucho más que esa eso para mí.

De ahí que más que cavilarla o estar al tanto de lo que allí sucede por las noticias —las ciertas y las inventadas, que nunca faltan— o por los testimonios de algunos amigos, esos que a veces se atreven a contarla y a confesar sus quebrantos, La Habana llega más a mí por sus libros. Que tal vez sean pocos, pero sus espíritus nunca me abandonan. Libros que cuentan las historias de la ciudad y libros que, además, como un plus decisivo, han podido atrapar los sentimientos de su gente, que siempre será mucho más difícil, y también más raro. Esa especie de pericia que pertenece más al oficio de escritor que al de periodista, historiador o un perturbado recolector de hechos. La Habana está hecha talco, suele decirse, pero también está hecha libros.

Hay libros y autores habaneros a los que siempre, al menos desde los años noventa, no he podido dejar de regresar. El caso más fervoroso es un habanero que no nació en La Habana, Guillermo Cabrera Infante (Gibara, 1929-Londres, 2005) y dos clásicos: Tres tristes tigres, escrita hace 50 años, y La Habana para un infante difunto, que cumplirá 40. El autor y las novelas que más cerca tengo, que más cerca viven entre La Habana y yo. Y tal vez a los que más he recurrido con un placer infinito. Ni Salinger, ni Kundera, ni Eco, ni Borges, a los que he vuelto una y otra vez, sin proponérmelo, sin proponérselo, me han regalado tantos placeres literarios como estas invenciones de Caín, el autor más cubano, más habanero que conozco.

No es gratuito que cada vez que alguien, cubano o no cubano, me pregunta qué es La Habana, por muchos tópicos que pueda abordar, siempre termino diciendo que La Habana son las novelas de Cabrera Infante. Al menos esa es La Habana que yo siento. La que me interesa. La que quiero. Aunque ya no sea un infante. Aunque los tigres se hayan vuelto animales intangibles, borrosos, famélicos como una palabra sin aliento. Como una ciudad sin mitos, sin pasiones, sin elogios, sin sueños como estos. Y aunque en algunas cosas, inevitablemente, no sea más que su habitual difunto. La Habana está ahí, en esas páginas que pueden tocarse como un arpa de piedra. Lo que ahora ves sobre sus calles, allá en la isla, es solo el espejismo de un viejo funeral que aún no termina. Que no te engañen.

El autor es periodista cubano radicado en Miami.

Origen: La Habana difunta que vive en mí

Nuevo Desplome de Público en los Medios en Español de EE.UU.

 

Tres cuartas partes de la población latina de Estados Unidos
consume noticias a través de internet.

© ContactoMagazine.com
Revista Digital Latina desde 1998
Los Angeles, California

El traslado de las audiencias hispanas de Estados Unidos hacia internet es masivo e irreversible. Eso es lo que indica el último informe Estado de los Medios del Centro de Investigación Pew 2018 al reflejar el desplome de televidentes y lectores que se informan a través de las plataformas tradicionales de las cadenas Univisión Telemundo, y de periódicos diarios como La Opinión de Los Angeles, El Nuevo Herald de Miami y El Diario La Prensa de Nueva York.

Según el informe, en 2017, Univisión Telemundo sufrieron una pérdida de televidentes de 6%, en el horario de cuatro de la tarde a siete de la noche. Univisión tuvo en ese período una audiencia promedio de un millón 100 mil televidentes y Telemundo 700 mil. En los noticieros de la noche, Univisiónperdió 7% de su público y Telemundo 5%.

El peor declive nacional fue el que experimentó Univisión en la mañana, con una caída de 17%. El Centro de Investigación Pew señala que estos datos se basan en informes de Nielsen, la conocida firma de medición de audiencias.

Conductores de la cadena Telemundo.

José Díaz-Balart y María Celeste Arrarás, conductores del noticiero nacional de la cadena Telemundo. (Foto: Telemundo).

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Origen: Nuevo Desplome de Público en los Medios en Español de EE.UU.

3.000€ por migrante y sexo gratis con ellas: 3 días infiltrada en las mafias de Tánger –

 

La reportera de EL ESPAÑOL se adentra en cuatro barrios de Tánger donde se concentra el mayor número de migrantes en Marruecos. Pasa tres días comiendo y durmiendo con ellos y entra en contacto con las personas que dirigen el negocio. El ‘Tour Operator’ de miles de inmigrantes africanos: avión hasta Casablanca, luego a Tánger en taxi y en patera hasta Tarifa 3.000€ por migrante y sexo gratis con ellas.

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Origen: 3.000€ por migrante y sexo gratis con ellas: 3 días infiltrada en las mafias de Tánger – EL ESPAÑOL