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La llegada de turistas a Cataluña se desplomó un 13,9% en diciembre

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Turistas en el barrio gotico de Barcelona.

Turistas en el barrio gotico de Barcelona. JULIÁN ROJAS

España bate su récord de visitantes con 81,8 millones, pero en el último mes del año registra la primera caída interanual desde 2013

Madrid

España recibió el año pasado un total de 81.786.364 turistas extranjeros, récord absoluto, el quinto consecutivo, que convierte a España en el segundo destino del mundo, según la encuesta de movimientos en fronteras (Frontur) que hoy ha publicado el INE. Sin embargo, diciembre no fue un buen mes: vinieron casi cuatro millones, un 0,22% menos que hace 12 meses, lo que supone el primer descenso interanual desde enero de 2013. El frenazo tiene un origen: Cataluña, donde el número de visitantes se desplomó un 13,91% interanual en el mes de diciembre, hasta 823.427. Fue el tercer mes consecutivo de caída del turismo en la Comunidad. Los turistas gastaron en el total del año 86.823 millones, un 12,2% más que el año anterior.

La llegada de turistas a Cataluña se desplomó un 13,9% en diciembre

Los 823.427 turistas llegados a Cataluña en diciembre son 133.041 menos que en el mismo mes del año pasado. Es la peor caída vivida en el sector en esta comunidad desde 2009, un año desastroso en toda España con el inicio de la crisis global. Si ampliamos la mirada al último trimestre, que comenzó con el referéndum ilegal del 1 de octubre, Cataluña recibió en ese periodo 3,3 millones de turistas, frente a los 3,52 del mismo periodo de 2016. Es decir, en esos tres meses, los de la máxima tensión por el desafío independentista, la región ha perdido 229.327 turistas respecto a las cifras del año pasado, un 6,5% del total

Analizando en detalle estas cifras, se aprecia que se ha resentido especialmente en Cataluña el turismo de negocios, que en diciembre cayó un 35%, y otro 36% en octubre. En términos absolutos, este tipo de turismo es el responsable de casi la mitad de esos 229.327 turistas perdidos. Gabriel Escarrer, consejero delegado de Meliá Hotels, ya afirmó hace unos días que el segmento del turista de eventos y congresos se había visto muy afectado por el desafío secesionista y auguraba que no se recuperará “hasta que no haya cierta estabilidad”.

Por nacionalidades, cae a plomo Francia, el principal mercado de Cataluña. En diciembre, cruzaron la frontera 176.805 franceses, un 37% menos que un año antes. También descendió el número de italianos (-6,57%) y británicos (-5,83%). En cambio, aumentaron los estadounidenses (17,2%), rusos (51,17%), coreanos (54,6%) o brasileños (87%).

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China, ante el (inesperado) reto demográfico tras el fin de la política del hijo único 

 

Un anciano observa la calle junto a su nieto en una ciudad china. Gabriel Morales

Después de levantar la prohibición de un segundo hijo, ahora las barreras para ampliar la familia son económicas.

Paula Escalada Medrano

Dos años después del fin de la política del hijo único que durante décadas aterró a millones de mujeres en China, las tasas de natalidad del país continúan cayendo y son ahora los propios ciudadanos los que se resisten a tener un segundo hijo, asfixiados por las presiones económicas.

Según los últimos datos publicados recientemente por la Oficina Nacional de Estadísticas, el número total de nacimientos en China disminuyó en aproximadamente 630.000 durante 2017, en comparación con 2016.

Mientras, el porcentaje de la población de más de 60 años aumentó del 16,7 % en 2016 al 17,3 % en 2017, por lo que las alertas de los demógrafos están encendidas ante el hecho de que la potencia asiática continúa envejeciendo sin parar.

Cuatro décadas de control

El 1 de enero de 2016 entraba en vigor la reforma legislativa que permitía a todas las parejas chinas tener dos hijos y ponía fin a casi cuatro décadas de estricto control de la natalidad que, según estimaciones, evitó unos 400 millones de nacimientos y acabó causando estragos en la pirámide poblacional.

Atrás quedó la imagen de las niñas abandonadas en cestas a las puertas de orfanatos que desató en los noventa y primera década del segundo milenio una ola de adopciones internacionales.

Hoy China necesita niños que frenen el envejecimiento de su población pero el coste elevado de aspectos como la educación o las nuevas prioridades laborales de las mujeres están frenando a los que quieren tener un hijo y también a los que quisieran tener dos.

“Hay que hacer muchas preparaciones, mucha planificación y hace falta hacer cálculos de lo que te va a costar”, contó a Efe Sun Zeyu, un joven de 28 años que tiene una niña y al que le gustaría tener un segundo hijo.

En su opinión, lo más importante para las parejas es que puedan contar “con la ayuda de los padres” para tener hijos porque “se necesita mucha dedicación” y hoy las mujeres quieren trabajar. “China debería hacer políticas para alentar a la natalidad, prohibir el aborto y solucionar la dificultad de los niños de entrar en las guarderías infantiles”, apuntó.

El coste, principal barrera

Según numerosas encuestas publicadas estos días por la prensa local, las preocupaciones sobre las finanzas, el impacto en las carreras de los padres o lo complejo de la educación son las principales razones por las cuales las familias dudan en tener un segundo hijo.

Una reciente encuesta del Comité de Trabajo Psicológico Social de Pekín señala que solo el 10,8 % de la población tiene dos hijos y que el 58,6 % desearía estar en esa situación.

Este dato era del 70,4 % en 2001, cuando la política del hijo único seguía vigente y millones de chinos tenían que cumplir las normas por no poder hacer frente a las enormes multas económicas que suponía tener más de un hijo.

Sin embargo, de los 17,23 millones de bebés nacidos en 2017 el 51 % tiene un hermano mayor, 5 puntos porcentuales más que en 2016, algo que para la Comisión Nacional de Salud y Planificación Familiar demuestra el éxito de la política del segundo hijo.

Necesidad de ayudas públicas

Pero para los expertos en demografía del país esto no es suficiente y China debería desplegar más políticas de apoyo para alentar a las parejas a tener hijos como “reducir los impuestos” u “ofrecer subsidios para ayudar a cubrir los costos de la crianza”, sugirió James Liang, profesor de la Universidad de Pekín, a la agencia oficial Xinhua.

Si el Gobierno no hace nada para estimular el deseo de las personas de tener hijos, se espera que la población de China disminuya en hasta 800.000 personas por año en la próxima década.

Y es que hasta ahora la presión del cuidado de los hijos reside en las familias, como cuenta a Efe Ran Ran, una joven de 29 años con una hija. “Es muy importante si hay familiares que ayudan a cuidar a los niños. Cuando la madre tiene que volver a su trabajo, si los abuelos no están jubilados o no están bien de salud, hace falta buscar a una cuidadora y son muchos gastos“, apuntó.

Desde la educación infantil, los niños chinos se ven sometidos a una fuerte presión ante las pocas plazas existentes en los centros públicos que obligan a muchas familias a recurrir a centros privados, con un coste muy elevado.

Por ello, la inversión en educación, especialmente en guarderías infantiles, es otro de los requisitos necesarios que los demógrafos señalan como prioridad necesaria para que China deje de hacerse vieja.

Origen: China, ante el (inesperado) reto demográfico tras el fin de la política del hijo único – EL ESPAÑOL

Así se triunfa exprimiendo a la clase media del fútbol

En el verano de los Neymar, Mbappé o Dembelé, el fondo de inversión Stellar Group hace fortuna con la segunda fila del fútbol mundial

Maldonado

En el fútbol hay vida más allá de los contratos astronómicos de CR7 y Messi, y de las cantidades que invierten los jeques. Detrás del entramado de multinacionales que se han adueñado de los futbolistas hay otras empresas —algo menos grandes— que también sacan beneficio de mercado. Algunas son las conocidas como fondos de inversión o Third Party Ownership.

Esto es, entidades financieras que, para sortear la prohibición de la FIFA de que una persona física sea dueña de los derechos económicos de un futbolista y de paso bajar la carga de impuestos en los traspasos,utilizan a los clubes como meros intermediarios. Estos acaban vendiendo su alma al diablo para garantizar una viabilidad económica.

Algunas de estas empresas “disimulan” haciéndose cargo de equipos con algo de postín o que jueguen en ligas potentes, pero esto tampoco les preocupa demasiado.

Si no, que se lo pregunten al Deportivo Maldonado, un club de mitad de tabla de la Segunda División uruguaya con unos 200 socios que desde hace años tiene en propiedad a estrellas emergentes como Rulli o Calleri, aunque estos nunca llegaron a jugar en su equipo. De hecho, a día de hoy Maldonado posee 11 jugadores “cedidos” en diferentes clubes que están valorados en 80 millones de euros, mientras que su plantilla no pasa de los 8 millones, según las estimaciones de Transfermarkt.

Los movimientos sospechosos se producen desde 2009, cuando el grupo Stellar Group se hizo con el club. Se trata de un fondo de inversión británico que también actúa como agencia de representación. El fondo posee a Gareth Bale., pero principalmente se lucra exprimiendo a la clase media futbolística, a toda una selección de jugadores de buen pero no gran nivel.

La manera de lucrarse es la más antigua del deporte: apostar por talento a joven a largo plazo y saber cuándo mover ficha. Solo se hacen con los derechos de jugadores jóvenes, ya que les sirve de poco tener en propiedad a veteranos que no serán traspasados por una cantidad alta. En cuanto a estos últimos, se conforman con representarles para aumentar su cartera de clientes y ya, como pasa con Ashley Cole, Lallana, Krychowiak, Joe Hart o Szczesny .

Cuando se hacen con los derechos económicos de un jugador, lo seleccionan minuciosamente analizando la edad, el potencial y su capacidad para adaptarse al fútbol europeo, esperando el momento oportuno para traspasarlo. Ya lo hizo en su día con Alex Sandro: el Deportivo Maldonado lo compró por menos de medio millón de euros al Atlético Paranaense, lo vendió por 10 al Oporto al cabo de dos temporadas y después la Juventus lo fichó por 25. Este verano el Chelsea ya ha ofrecido 70, pero ni el jugador ni el club quieren separarse. De momento.

También se especula con que antes del cierre de este mercado estival Stellar Group completará algún movimiento similar, y el propio Rulli -por el que se dice que el Nápoles está dispuesto a pagar cerca de 30 millones de euros– tiene muchas papeletas para ser su próximo mirlo blanco.

De momento, ya le han sacado 6 millones de euros a la Real Sociedad por el 70% de los derechos de Willian José, guardándose un procentaje de una futura venta, como en la mayoría de sus operaciones.

En la temporada de los problemas con Hacienda de muchos representados por Jorge Mendes, el traspaso histórico de Neymar, el auge de los padres-representantes, fondos que controlan el futuro de jugadores de segunda fila, como Stellar, también hacen su particular agosto.

En su faceta de agencia, Stellar Group representa a más de 80 jugadores y tiene un valor cercano a los 400 millones de euros, según Transfermarkt,, solo por detrás de la Gestifute de Jorge Mendes -600 millones-, Mino Raiola -unos 500- e International Sport Management, una agencia brasileña con más de 700 jugadores en nómina.

Al igual que Stellar Group, Mendes también ha querido ser juez, jurado y verdugo, ejerciendo de representante y formando parte de un fondo de inversión. La sucursal irlandesa de Gestifute es dueña del 50% de Quality Sports Jersey Limited, una sociedad en la isla del Canal de la Mancha para canalizar inversiones Quality Sports Investments.

Tapaderas y más tapaderas para acabar firmando los contratos para la cesión de derechos de jugadores como Diego Costa. Por la venta al Chelsea del ex jugador -¿por poco tiempo?- del Atlético de Madrid, al menos 7,6 de los 38 totales fueron a Quality Sports Investments.

Pero, ¿quiénes son exactamente las personas que controlan el Deportivo Maldonado, el club ‘fantasma’ de Stellar Group?

El empresario Malcolm Caine es el que dirige Stellar Group, mientras que el abogado Graham Shear es su mano derecha. Ambos visitan al menos dos veces al año Maldonado porque saben hablar castellano. Son meros emisarios de Jonathan Barnett, el mandamás de Stellar Group. Su hombre fuerte en Sudamérica es Gustavo Arribas, el director general de la Agenda Federal de Inteligencia de Argentina -AFI-, nombrado por el presidente Mauricio Macri. El hijo mayor de este, Ezequiel Arribas, se encarga de acompañar a los jugadores a Europa y de conseguir cesiones a equipos brasileños.

La familia estuvo implicada en el traspaso de Tévez de Boca a Corinthians en 2005, por el que se rumorea que Gustavo Arribas cobró un millón de dólares de comisión y se ganó el puesto que tiene hoy en día.

Bueno, por esta operación y tantas otras. Según varios medios latinoamericanos, Arribas era un testaferro de Macri durante su época en la presidencia de Boca, articulando la compraventa de los derechos de varios futbolistas.

Es más, Arribas y el Deportivo Maldonado siguen haciendo negocios en La Bombonera. Hace un año compraron por 12 millones de dólares a Jonathan Calleri, uno de los mayores prospects del fútbol argentino, a quien después de fracasar como cedido en el West Ham, le han vuelto a ceder a la UD Las Palmas, esperando que explote y se puedan forrar con una futura venta.

No es el único jugador del fondo de inversión que ha llegado a Gran Canaria, ya que Hernán Toledo, por el que pagaron 7 millones a Vélez, también jugará allí como cedido esta temporada. Además, Michel Macedo, Dani Castellano, Tana y Roque Mesa -que jugaba en Las Palmas hasta que ha sido traspasado al Swansea por 13 kilos- también están representados por Stellar Group.

Por cada cesión, el grupo también se lleva una comisión, así que solo es cuestión de tiempo que acaben rentabilizando las operaciones.

Lo peor para el Deportivo Maldonado no es que una empresa haga y deshaga a sus anchas en el club, sino que la institución no crece. Los empresarios británicos no han invertido en la cantera y ha dividido los entrenamientos entre Maldonado y Montevideo, ya que la mayoría de los jugadores vive en la capital, a 128 kilómetros. Además, no sacan a ningún jugador aprovechable de categorías inferiores y solo se dedican a hacer negocio con estos pases puente.

A Stellar Group tampoco le interesa que ‘su’ Deportivo Maldonado suba a Primera, ya que en caso de ascenso el coste de los contratos de los jugadores se multiplica.

Se les puede fastidiar el negocio en cualquier momento, o al menos retrasarlo, porque la Asociación Uruguaya estudia imponer una regla que obliga a que los jugadores que fichen los clubes deban jugar al menos seis meses en esa entidad antes de volver a ser traspasado.

La estrategia de Stellar Group es radicalmente opuesta a la flor y nata de estos especuladores en forma de grupos de inversión. Doyen Sports es la empresa más conocida del dudoso sector con otra estrategia totalmente diferente a la de Stellar: lleva años comprando los derechos de jugadores ya muy consagrados para sacar comisiones desorbitadas de los clubes top.

Creada gracias al patrimonio de unos oligarcas post soviéticos, la familia Arif -que tiene una fortuna gracias a la industria química de Kazajistán-, en pleno auge de los fondos llegó a gastarse 100 millones de euros en derechos económicos en un solo verano.

Jugadores como Negredo, Morata, Januzaj, Falcao, Mangala, Marcos Rojo, De Gea, Defour y Xavi son suyos, al igual que el Cholo Simeone. Los nombres entran mucho por los ojos, pero a la mitad de ellos no les queda mucho recorrido y/o ya se han desenganchado de la élite.

¿Estará Doyen Sports “envidiando” las gestiones de Stellar Group? ¿Deberían haber confiado algo más en la clase media?

Origen: Así se triunfa exprimiendo a la clase media del fútbol

PanAm Podcast: Top 5, los escritores más “mamertos” de la historia

En nuestro podcast de hoy hacemos un resumen de los escritores más mamertos de la historia. Personajes que a pesar de su genialidad desconocen de economía.

VANESA VALLEJO

Es común encontrar artistas de izquierda, lo que no sucede muy a menudo es hallar genios como Jorge Luis Borges que, además de su evidente talento en la literatura, se declaren anticomunistas e incluso lleguen a reconocerse como anarquistas spencerianos.

La infiltración de la izquierda en el arte no es nueva, y los políticos desde luego reconocen su importancia y su valor. A través del arte se transmite de manera más certera, por lo que no es raro que gobiernos alrededor del mundo contraten artistas que ayuden a aumentar su popularidad. El arte juega un papel fundamental en el reconocimiento y la aceptación de las ideas políticas.

Es claro, además, que convencer a las multitudes apelando a los sentimientos y con palabras bonitas es mucho más fácil que hacerlo a través de la razón. Las canciones, obras de teatro y poesías, parecen cautivar más que los datos y las gráficas. De ahí que a pesar de que apelando a la razón es evidente que el socialismo no funciona, la izquierda sigue viva, y creciendo, en cada lugar del continente.

Para quienes disfrutamos del arte y, además, defendemos la libertad y el capitalismo, es difícil encontrar genios que, como Borges, posean tal habilidad y al tiempo tengan claridad económica. Sin duda, lo que nos queda es separar al autor de su obra. En nuestro podcast de hoy, desde luego reconociendo que estar equivocado en el pensamiento político no demerita el trabajo del artista, hacemos un top 5 de los artistas más “mamertos” de la historia.

“Mamerto” en Colombia, hace referencia a un militante de extrema izquierda, es lo que en México se conoce como “chairo” y en España como “perroflauta”. Hoy, con Andres Ossa, gerente de negocios digitales del grupo planeta, hablamos de escritores talentosos pero ignorantes en lo económico.

escritores mamertos
Es común encontrar escritores de izquierda, talentosos pero ignorantes en materia económica (de10.mx)

Origen: PanAm Podcast: Top 5, los escritores más “mamertos” de la historia

Por crisis, venezolanos se deshacen de sus mascotas en redes sociales-Sabrina Martín

Así como la crisis en Venezuela ha causado la muerte de venezolanos y el desmayo en centenares de niños, ahora “salpica” a los más indefensos: las mascotas.

Los venezolanos no solo deben lidiar con sus afecciones y su lucha por los alimentos. Ahora también deben recorrer cientos de locales comerciales buscando perrarina o gatarina “barata”. (El Comercio)

El Gobierno venezolano insiste en ocultar la crisis que enfrenta su país y que ha desencadenado escasez y desabastecimiento en medicamentos y alimentos básicos, así como causado la muerte de venezolanos y desmayos en centenares de niños. Ahora, la crisis ha afectado directamente a los más inocentes, desposeídos e indefensos: las mascotas.

Mi nombre es Burkin, soy un Golden Retriever y tengo 3 años. Soy un perro muy noble, dócil, inteligente y cariñoso, me gusta jugar y que me acaricien. Tengo una familia que se encuentra en una difícil situación económica y no tienen para mantenerme. Además, ya son muy viejitos y ni siquiera pueden comprar sus propias medicinas. Ellos no quieren echarme a la calle porque todos sabemos lo horrible que es estar vagando por el mundo sin comida, sin amor y sólo con golpes, piedras y patadas. Pero estoy tan flaquito que ya no tengo energías para correr y ladrar, es por eso que le pido a Diosito que coloque a un ángel en mi camino que me rescate, me adopte y pueda brindarme una nueva vida. Por fa, ayúdame compartiendo este mensaje para que mi ángel guardián llegue pronto. Gracias infinitas.

Este es el comunicado que una venezolana publicó a través de la red social Facebook pidiendo ayuda, pues los dueños de un canino de raza pura ya no tienen cómo alimentarlo.

Son dos burkin en la misma situación el de aquí está igual lo amamos pero de verdad la perrarina esta incomprable y come demasiado es un pastor alemán 20 kilos en mes y medio nos tiene locos jejejeje necesitamos ayuda.

Esta fue la respuesta al primer comunicado en Facebook, y así se multiplican las historias de familias que están dispuestas a abandonar a sus mascotas porque no tienen cómo mantenerlos ni alimentarlos.

Venezuela, uno de los países con las mayores reservas petroleras, hoy en día es la nación con la mayor inflación del mundo, los salarios más bajos y una escasez de productos y alimentos básicos que supera el 80%. Se asemeja a una economía de un país en situación de guerra.

escasez - mascotas

Ahora, los venezolanos no solo deben lidiar con sus afecciones y su lucha por los alimentos, también deben recorrer cientos de locales comerciales buscando perrarina o gatarina “barata”, o bolsas por peso. Una bolsa del producto para el perro, equivale a unos 11 días de trabajo devengando un salario mínimo. Es decir, casi una quincena del salario en Venezuela.

La Asociación Venezolana de la Industria de Salud Animal (Avisa) informó que el abandono de mascotas se ha incrementado 30% aproximadamente, y se lo atribuye a los recursos económicos que exige mantener un animal. Igualmente, asegura que ahora se ven más carteles de adopción y menos personas interesadas en colaborar con esta causa.

“Yo no puedo pagar el alimento de mi perras, prefiero darles arroz o restos de comida pero aún no pienso abandonarlas. No quiero pensar en el momento que me toque sacrificarlas”, dijo a PanAm Post Andrea Sánchez, con mucho pesar.

Y es que las prioridades de los venezolanos ahora están en satisfacer sus necesidades: en conseguir pañales a sus hijos, leche para los más pequeños y medicamentos para los abuelitos. Las mascotas, “el mejor amigo del hombre”, ahora pasan a un tercer plano y dejan de ser importantes a la hora de cubrir necesidades.

En Venezuela existen más de 70 organismos de protección a los animales. Estos se dedican a ofrecerles un techo, comida y atención médica, debido a que muchos de ellos son víctimas de personas que los han maltratado, golpeado y hasta envenenado.

Asodepa, una Fundación por la Defensa y Protección de los Animales en Maracaibo, dice que la principal causa de abandono en estos tiempos es que las familias se van del país y esperan hasta el último minuto para buscarles una nueva familia. Esto trae como consecuencia que los echen a las calles. Los factores económicos también influyen en que dejen a sus mascotas en las calles.

La Fundación Asoguau en el estado de Carabobo concuerda con Asodepa y asegura que las camadas inesperadas, el cambio de domicilio y los motivos económicos se llevan la puntuación más alta en el ranking de las razones del abandono.

Talleres de comida para mascotas

La situación es tan crítica que el mismo Gobierno venezolano está al tanto y por esa razón, a través de la misión social Nevado, han comenzado a dictar una serie de talleres para enseñarles a los dueños de las mascotas a preparar comidas caseras.

Por ejemplo, con sardinas y vegetales como la zanahoria, la yuca y la moringa, combinados con hígado y vísceras, se puede preparar una masa para crear galletas. Sin embargo, la zanahoria, la yuca y las sardinas, tienen un precio muy elevado en el mercado venezolano.

Recomiendan, además, solicitar en las carnicerías el denominado aserrín, que son los restos que se producen al picar huesos con las sierras, el cual aseguran sirve de base para preparar galletas.

Origen: Por crisis, venezolanos se deshacen de sus mascotas en redes sociales

La catástrofe olímpica de Brasil –VANESSA BARBARA

Hace poco fui a Río para ver cómo iban los preparativos y descubrí que nada bien. La ciudad entera está en obra negra: hay ladrillos y tuberías por todas partes, como si los juegos estuvieran programados para el 2017.

RÍO DE JANEIRO — Es oficial: los Juegos Olímpicos de Río son un desastre antinatural.

El 17 de junio, a menos de 50 días de la inauguración del evento, Río de Janeiro se declaró en “estado de calamidad pública”. Una crisis financiera les impide honrar su compromiso con los juegos olímpicos y paralímpicos, según dijo el gobernador.

La situación es tan severa, declaró, que podría ocasionar “el colapso total de la seguridad pública, el sistema de salud, la gestión educativa, el manejo de la movilidad y del ambiente”. Las autoridades ya tienen permiso para racionar los servicios públicos esenciales, y el gobierno federal podría otorgarle fondos de emergencia al estado.

Usualmente se aplican estas medidas en caso de terremotos o inundaciones, pero las olimpiadas son una catástrofe predecible, previsible.

Hace poco fui a Río para ver cómo iban los preparativos. Spoiler: nada bien. La ciudad entera está en obra negra. Hay ladrillos y tuberías por todas partes, y algunos trabajadores empujan las carretillas con pereza, como si los juegos estuvieran programados para el 2017.

Nadie tiene idea de qué serán los sitios en construcción, ni siquiera la gente que los hace: “Son para los juegos olímpicos”, repiten todos y después lanzan especulaciones como “sitios donde se sientan los jueces del fútbol o del voleibol, supongo”.

Le pedí un tour a la oficina de prensa, pero me ignoraron olímpicamente. Casi todos los sitios están sin terminar y los pocos proyectos terminados no inspiran mucha confianza. En abril, una ruta para bicicletas recién inaugurada a la orilla del mar colapsó, y dos personas murieron en el accidente.

La seguridad es un tema que preocupa a turistas y atletas por igual, y con toda la razón del mundo: según los reportes locales hay batallas territoriales constantes entre los carteles de la droga en, por lo menos, 20 barrios de Río.

Hace 8 años, el gobierno estableció las Unidades de Policía Pacificadora, fuerzas muy armadas que pretenden quitarle el control de las favelas a los grupos criminales. Sin embargo, parece que las unidades empeoraron la guerra en lugar de terminarla; en lo que va del año han sido asesinados 43 policías en el estado, y por lo menos 238 civiles han muerto en enfrentamientos con la policía.

Todo el mundo teme que la violencia se incremente durante los juegos. Brasil desplegará a 85.000 soldados y oficiales, aproximadamente el doble de efectivos que en Londres 2012.

También les preocupan las frecuentes balaceras cerca de los estadios y en las vías de acceso a esas instalaciones: en este 2016 ya van 76 personas heridas por balas perdidas; 21 de ellos murieron.

El 19 de junio, alrededor de 20 hombres con rifles de asalto y granadas entraron al hospital público más grande de la ciudad a liberar a un supuesto capo en custodia policial; en esa incursión murió un hombre y dos más fueron heridos.

Además, las más de 500.000 personas que llegarán a Río para ver los juegos deberían estar preocupadas por lo fácil que es meterse accidentalmente a un área peligrosa por la falta de señalizaciones en las calles y el transporte.

Una vista aérea de la arena olímpica de voleibol de playa en la playa de Copacabana, en junioCreditRafael Fabres para The New York Times

Yo, que soy de Brasil, pasé media hora descifrando cómo tomar un autobús hacia el estadio olímpico, sin contar el tiempo que pasé buscándolo antes de llegar a la terminal.

¿Cómo fue que pasó todo esto? El dinero es uno de los problemas. “Estamos en bancarrota”, admitió Francisco Dornelles, gobernador interino de Río, en una entrevista hace dos semanas.

El gobernador electo tiene linfoma por lo que tomó una licencia para cuidarse. Justo antes de Navidad declaró al sistema de salud en estado de emergencia y cerraron hospitales enteros porque se acabó el dinero para los medicamentos, salarios y equipo.

Meses después, el estado comenzó a retrasar los salarios de funcionarios públicos y los cheques de pensiones. Los maestros están en huelga y los estudiantes ocupan decenas de escuelas en protesta. El estado le debe 21 mil millones de dólares al gobierno federal de Brasil y 10 mil millones a instituciones de la banca pública y prestamistas internacionales.

Se calcula un déficit de 5,5 mil millones de dólares en el presupuesto para este año, sin contar que ya se les concedió un préstamo de 860 millones para cubrir los costos de seguridad del evento.

El desastre fiscal puede atribuirse a muchos factores, incluyendo la crisis económica nacional, pero las causas más probables son la enorme expansión de la nómina del gobierno y los gastos excesivos de las olimpiadas.

Sin embargo, Eduardo Paes, alcalde de la capital, dijo que el ayuntamiento se encuentra bien y aseguró que la situación fiscal no afectará los preparativos. Entonces, si no se trata del dinero, quizá es culpa de la política. Se sabe que Brasil tiene una crisis enorme. La presidenta, Dilma Rousseff, se vio obligada a dimitir el 12 de mayo por manipular el presupuesto del Estado.

Esta inestabilidad ha congelado la economía y paralizado al país entero, pero Leonardo Picciani, nombrado secretario del deporte después de la suspensión de Rousseff, asegura que los juegos van a estar “fantásticos”.

Picciani también quiere reducir el pánico por el zika, un virus transmitido por los mosquitos, y dice que ya están listas todas las medidas preventivas. Pero hay atletas que no están convencidos, como Jason Day, el mejor golfista del mundo, quien anunció que no asistirá a las Juegos Olímpicos de Río por temor a contagiarse.

En Brasil, la gente considera ridícula esta preocupación. En primer lugar, en agosto es pleno invierno allá; el clima es más seco y fresco, con menos mosquitos.

En segundo lugar hay un problema más importante que opaca totalmente la amenaza del virus: según los cálculos, en Río de Janeiro es 10 veces más probable que te violen si eres mujer a que te contagies de algún virus. Como hombre es más probable que te maten a balazos.

Pero no es la primera vez que un país parece tener un desastre con la planeación previa: los Juegos Olímpicos de Invierno de 2014 en Sochi, Rusia, estuvieron plagados de reportes de hoteles mal hechos con plomería de segunda; la incertidumbre de la influenza H1N1 acechó de cerca a los juegos de 2010 en Vancouver, Canadá, y Grecia apenas terminó de construir antes de la ceremonia de inauguración en 2004.

Quizá, como suele suceder en Brasil, todo saldrá bien y los juegos serán un éxito. Estas olimpiadas serán la cereza en el pastel de megaeventos en Río que iniciaron con los Juegos Panamericanos en el 2007, seguidos por los Juegos Mundiales Militares de 2011, la Copa Confederaciones de 2013 y el Mundial de Fútbol de 2014. Todos se realizaron sin que ocurrieran grandes catástrofes.

Trabajadores en la construcción de la arena olímpica de la playa de CopacabanaCreditRafael Fabres para The New York Times

Todos estos proyectos tienen algo en común: los ciudadanos no tuvieron voz ni voto. Ahora el gobierno usa los juegos como pretexto para acelerar ciertos proyectos de desarrollo (no todos prioritarios para la gente).

El alcalde bromeó al respecto en una entrevista de 2012: “El pretexto de los juegos olímpicos es buenísimo, tengo que usarlo de excusa para todo”, dijo. “Ahora, todo lo que tenga que hacer, será por los juegos olímpicos. Puede que algunas cosas tengan relación, pero otras no la tendrán en absoluto”.

La favela Providência es un buen ejemplo de lo que el alcalde está haciendo mal. Los habitantes le pidieron agua y servicios básicos de saneamiento. En lugar de eso, les dieron un teleférico de 22 millones de dólares que los turistas usan mucho más que los vecinos.

De la misma manera, se construyeron seis estaciones sobre una línea del metro que conecta barrios de gente rica que tiene casas frente al mar con el Jardim Oceânico, una estación cerca del Parque Olímpico.

Sin embargo, la mayoría de los habitantes de Río habrían preferido una línea nueva que conectara el centro de la ciudad con municipalidades como Niterói y São Gonçalo, donde vive mucha gente de clase trabajadora. Ese proyecto habría costado la mitad.

Se pronostica que las olimpiadas costarán 12 mil millones de dólares; más del 40 por ciento de eso saldrá del erario; el resto, de prestamistas independientes.

Un puente de la nueva línea del metro Río de Janeiro que está en construcciónCreditRafael Fabres para The New York Times

Sin embargo, los críticos dicen que el presupuesto oficial no incluye las exoneraciones fiscales para las compañías que organizan y presentan el evento, ni los costos de las gradas temporales, ni la compensación para las familias que fueron sacadas de sus casas por las construcciones.

Un reporte publicado en noviembre por un grupo de activistas que supervisa los preparativos de los juegos dice que por lo menos 4120 familias fueron desalojadas a causa de los juegos. El gobierno dice que no, que la mayoría fueron reubicadas porque vivían en áreas propensas a deslaves e inundaciones.

Varios indigentes me dijeron que los policías los obligan a quitarse de las banquetas y los arrastran a refugios inmundos para empezar a “limpiar” las calles antes de que lleguen los turistas. Lo hacen como a las tres de la madrugada con ayuda de perros policía, gas pimienta y, a veces, hasta caballos.

Alguien va a ganar en este negocio, pero no será la mayoría de la gente del estado. El 80 por ciento de las inversiones provienen de Barra de Tijuca, conocida como el “Miami de Río”.

Dos de los triunfadores más grandes de Río 2016 serán los contratistas y los propietarios de tierras, en especial Carlos Carvalho, dueño de por lo menos 6 millones de kilómetros cuadrados de terrenos adentro y alrededor del Parque Olímpico y la villa de los deportistas.

El gobernador tiene razón: sí es una calamidad.

Origen: La catástrofe olímpica de Brasil – Español

El pueblo cubano recibe falsas migajas – Havana Times en español

Foto: Caridad

tras el Congreso partidista

Por Osmel Ramírez Álvarez
Dos problemas de fondo son los responsables de mi afirmación.HAVANA TIMES — Este 22 de abril amaneció con una noticia halagüeña: un grupo de productos de primera necesidad serán rebajados de precio, con una disminución del 20 por ciento aproximadamente. El número pudiese considerarse altamente significativo en cualquier país normal y fuera motivo de fiesta nacional. Pero en la Cuba amorfa y disfuncional todo es diferente y les aseguro que no es nada verdaderamente importante. Ahora les explico mi aseveración

Primero: los precios anteriores eran tan elevados con relación al ingreso de los trabajadores estatales y pensionados (que son el grueso de la población), al punto que una pequeña rebaja no mejora en verdad su capacidad de compra. Un trabajador que gana 15 pesos en ocho horas tenía gran dificultad para comprar un litro de aceite en 60 pesos (2.40 cuc). Ahora tendrá igualmente dificultad para comprarlo en 47.75 pesos. Aún necesita trabajar varios días para comprarlo o robar algo al Estado, desviar recursos o inventar un negocito en su horario de descanso. Lo mismo con el pollo, el chícharo u otro producto de los seleccionados.

Segundo: la inestabilidad en el abastecimiento es crítica y hace en la práctica casi imposible que la población más necesitada acceda a ellos. Si fueran capaces de mantener siempre el suministro uno iba el día que logre reunir el dinero y compraba esos alimentos necesarios, que son carísimos con rebaja o sin rebaja. Pero vas mil veces y no hay lo que buscas. Sacan dos o tres cosas un ratico y solo los revendedores tienen tiempo para velarle “la caída”, como se dice aquí. Lo acaparan todo, casi siempre en complicidad con los dependientes que ganan poco y necesitan el soborno. Luego van por la calle en bicitaxis o carretones vendiendo a sobreprecio.

Así que no hay tal alivio. No es posible en un mercado interno anómalo. Para ilustrarlo mejor con un ejemplo personal: hace unos días, en la carnicería donde me toca comprar llegaron los huevos liberados a 1.10 pesos la unidad. Es el alimento proteico más barato que se puede consumir. Aun así un obrero medio debe trabajar casi una hora en una fábrica o dando pico y pala en la construcción para poder comprar un huevo. Una rastra repartía las cajas llenas de cartones con huevos. La carga que dejaron en el pequeño establecimiento era tan grande que no cabía dentro y dejaron más de la mitad afuera. Más de 10 mil huevos. Así fue en más de ocho carnicerías del pueblo.

Foto: Caridad

Eso fue a las 10:30 am. Fui a las 11:00 y no estaban vendiendo porque no había despachador; los cuidaba un vecino que “ayuda desinteresadamente”. Dijeron que a las 2:40 PM comenzaban la venta, porque era el horario de abrir por la tarde. Fui a las 3:30, confiado por la cantidad que vi almacenada, increíblemente ya no había. Todo se vendió por grandes cantidades. Entre los revendedores y los fabricantes de dulces acaparan todos los huevos en pocos minutos. También los despachadores se benefician más de los comerciantes que de los clientes normales. Resultado, al rato los pagué frente a mi casa revendidos a 1.50.

Así pasa con todo. Como no hay garantías de estabilidad prolifera la especulación. Como sacan algo y al ratico no hay o dura solo unos pocos días en dependencia del producto, se puede invertir con confianza en acaparar. El pueblo es quien más sufre: a los precios altísimos se le añade otro incremento.

Podemos asegurar que estas minúsculas rebajas de precios no estén respaldadas por un incremento productivo o por una mayor compra por las empresas de los productos involucrados. Se efectuará con toda seguridad sobre los montos habitualmente comercializados, los cuales se escasearán aún más.

Es un robo bien descarado venderle al pueblo los productos de primera necesidad a tan elevados precios, sea en divisas o en pesos cubanos, lo mismo antes que después de la rebaja. Pero es mucho peor todavía la ineficacia de este gobierno, incluso para robarle el dinero al pueblo. Si son tan pingues las ganancias se supondría que siempre tuvieran las ventas abarrotadas para aprovecharse. Pero no, a intervalos frecuentes se desaparece todo, debido a los males endémicos de la planificación y la centralización de la gestión económica.

El pueblo despertó este 22 de abril con un poquito de alegría. Estas cosas emocionan, no cabe dudas. Los cubanos invertimos más del triple que cualquier otro pueblo del mundo en alimentos básicos, y aun así no comemos lo que queremos, más bien comemos mal. Es lógico que la gente se alegre de cualquier posible mejora, luego de la decepción por un Congreso fallido para el cambio que necesitamos.

Lástima que la triste realidad en muy pocos días demuestre que aun continúan siendo precios difíciles de pagar y en muy pocas ocasiones tendremos la suerte de toparnos con ellos en los puntos de ventas. El susodicho ahorro quedará en manos de los pacientes especuladores que cazarán la ocasión, porque el hombre que trabaja no tiene tiempo para eso. El incremento del poder adquisitivo del peso cubano: otra ficción propagandística. ¡Nada, simples gajes del sistema que pretenden eternizar!

Origen: El pueblo cubano recibe falsas migajas – Havana Times en español

Cartel en La Habana Vieja – Hablemos Press

Cartel colocado en una vivienda en La Habana.

Por Mario Hechavarría Driggs/ HABLEMOS PRESS.

LA HABANA.- Un letrero donde se invitaba al presidente de los Estados Unidos de América a observar “los abusos que se cometen en Cuba”, fue colocado sobre la puerta de una vivienda ubicada en las calles San Ignacio y Merced, del municipio La Habana Vieja, el pasado 9 de marzo.

Al percibir el hecho, la policía cercó el lugar para impedir que los ciudadanos se acercaran y leyeran el ocurrente letrero.

Minutos después, llegó la Seguridad del Estado. El mayor Volodia y  otro oficial no identificado. Volodia es conocido por ser uno de los represores del Movimiento Damas de Blanco en la Iglesia Santa Rita de Casia, en 5ta. Avenida, Miramar.

En la investigación, se arrestó al propietario de la vivienda, Fred Muñoa Montes de Oca, activista de Cuba Independiente y Democrática (CID), por ser el posible autor.

 

Fred había manifestado públicamente que iba a colocar un cartel, denunciando las violaciones de los derechos humanos, por la causa de los presos políticos y por la de su hermano, Franki Muñoa,  encarcelado hace unos meses.

Origen: Cartel en La Habana Vieja – Hablemos Press

La desesperación de un pueblo que necesita ser escuchado !

La Habana, la ciudad de la escasez

Solo décadas de políticas comunistas pueden explicar la ruina de una ciudad con tanto potencial como La Habana.

Parte del recorrido de La Habana en bicicleta. (Market Urbanism)

By Scott Beyer

Ya pasó una semana desde mi viaje a Cuba, donde estuve cuatro días recorriendo La Habana en bicicleta, en medio de la constante sucesión de alto calor y lluvias torrenciales. Retornaba a mi posada cada noche cubierto de hollín.

Los primeros días tras regresar a Miami los pasé enfermo y exhausto en un hotel, pero finalmente conseguí producir un artículo para Forbes sobre la desigualdad de Miami. Al día siguiente, la publicación local alternativa Miami New Times criticó duramente mi artículo por argumentos que el escritor Kyle Munzenrieder encontró “estructuralmente racistas”.

Le escribí un correo pidiendo que me explicara la acusación sobre racismo, ya que no lo hizo en su escrito, pero aún no obtuve respuesta.

Dicho esto, mi mente permanecía en gran parte en Cuba.

Sería difícil resumir todo lo que aprendí allí, puesto que la isla tiene una compleja historia y cuenta con una miríada de regulaciones inspiradas en el comunismo, que han empobrecido al cubano común y son casi incomprensibles para los estadounidenses.

En las semanas que vienen exploraré estas políticas económicas y los efectos del embargo estadounidense para otras publicaciones.

Pero comentaré brevemente aquí sobre las condiciones de vida en La Habana, junto a unas cuantas de las 300 fotografías que tomé mientras estuve allí.

La escasez por doquier

Mientras exploraba los barrios de La Habana, lo que más llamaba la atención no era la pobreza de la ciudad, aunque había bastante de eso, sino más bien la escasez. Debido a que el Gobierno cubano no entiende o valora la producción en masa — a saber, no para la agricultura — hay escasez de todo.

En Estados Unidos, damos por sentado que cualquier necesidad básica está a tan solo unos minutos de casa en auto. Pero en La Habana no es tan simple.

Los residentes tienen su movilidad muy limitada: el bus público es barato pero poco fiable, el reciente sistema de taxis privados es eficiente pero costoso, y para la mayoría de los cubanos poseer una bicicleta —qué decir un automóvil— requiere años de ahorros. Por lo tanto, deben surtirse en tiendas del barrio, que tienen un inventario mínimo. Aún si todos tuvieran autos, hay pocas opciones afuera de sus zonas.

Para entender por qué, imagine una ciudad donde cada tienda es literalmente el 1% de lo que sería en Estados Unidos.

A typical bakery in Havana.

Mientras que una farmacia en EE.UU. como Walgreens o CVS vende no solo medicinas, sino numerosos productos alimenticios, domésticos y bebidas, la típica farmacia de La Habana tiene unos cuantos estantes con tal vez cien medicinas. Y eso es todo.

En Estados Unidos, un supermercado moderno por lo general tiene una superficie de más 4.000 m2. En La Habana, los distintos alimentos se venden separadamente en pequeñas tiendas destartaladas que suelen ofrecer apenas uno o dos productos a la vez.

Los mercados venden frutas y verduras; las carnicerías venden carne; y muchas panaderías como la fotografiada arriba venden un panecillo poco nutritivo que uno encontraría solo en un comedor de carreteras de mala muerte en Estados Unidos. La gasolinera típica no tiene ni un décimo de lo que ofrece un 7-Eleven.

A mercado that sold only mangoes, plantains and potatoes.

Esto no debe sorprender, ya que la mayoría de los cubanos ganan unos US$20 al mes y por ende tienen un poder adquisitivo mínimo. Pero la escasez afecta a todos los tipos de ingreso.

Por ejemplo, yo como turista estadounidense era inmensamente rico para estándares cubanos. Sin embargo, mis gastos se limitaron básicamente a mi hospedaje, el alquiler de mi bicicleta, agua embotellada, café y taxi.

Mi único derroche fue llevar a una pareja que conocí a un restaurante que para estándares locales era exquisito, pero que no excedía ni en calidad ni en costo a un Applebee’s. Todo esto por cuatro días me costó US$360.

En comparación con los pocos otros turistas estadounidenses que conocí allí, mi presupuesto era extremamente económico, pero aún así era más de lo que muchos cubanos gastan en todo un año.

Half of the available meat supply at a downtown carnicería.

A pesar de contar con todo este poder adquisitivo, me vi imposibilitado de comprar productos básicos. Durante mi primera noche en La Habana, me percaté cuando ya era demasiado tarde que el huésped de mi alojamiento no me había proveído de papel higiénico.

En Estados Unidos, esto sería un descuido flagrante. Pero en La Habana, descubrí, esto era normal, lo cual me llevó a recorrer mi barrio a las 3 a.m. ofreciendo pesos a los muchos adolescentes que todavía estaban afuera de sus casas por un poco de papel higiénico.

Pero cada vez que les hacía el ofrecimiento, ellos explicaban, de forma cómica, que no había papel. Finalmente encontré a un chico que hablaba inglés aceptable, a quien pregunté cómo podía ser que no hubiera papel higiénico en ningún lado.

Luego de mandar a su hermano pequeño adentro a buscar algo, me explicó que “en La Habana, el papel higiénico es un lujo, como el chocolate”, y que la mayoría de los residentes simplemente no lo tenían.

¿Cómo hacían entonces?

“Aquí en La Habana tenemos un dicho”, bromeó. “Decimos: ‘Los cubanos tenemos buen culo. Sirve para todo tipo de papel: higiénico, de periódicos, de libros —de cualquier tipo’”.

Cuando regresó su hermano menor del interior de la casa, tenía en su mano una única hoja de su libro escolar. En subsiguientes entrevistas con cubanos empobrecidos aprendería que otros “lujos” eran el jabón, carne, leche, queso y helado, por no hablar del centenar de aparatos y electrodomésticos que uno encuentra en cualquier hogar estadounidense.

Vida urbana

Algo que mencioné antes de viajar a Cuba fue que quería ver cómo funcionaban las calles en una ciudad con 50 años de estancamiento. Aprendí que hay mucho de bueno y de malo, pero en aras de la brevedad en este artículo describiré lo bueno.

La Habana, tanto en el centro como en los barrios, ofrece una cultura callejera brillante con personas, música y comercios (espartanos). En muchos sentidos, es el sueño del bohemio urbano, ya que uno puede pasar horas caminando por las calles llenas de gente amigable que compartirán sin problemas los detalles de su vida con un extraño.

De hecho, hay pocos lugares donde uno no encuentra un grupo reunido en cada esquina; y en lugar de ignorarse los unos a los otros, muchos están en comunicación constante, gritándose desde edificios adyacentes.

A busy street in the southwestern slum where I stayed.

Esta atmósfera callejera continúa hasta el amanecer y son los jóvenes en su mayoría quienes permanecen en las esquinas riendo, bebiendo y cantando. Para ellos, un gringo rico es más bien una fuente de diálogo ameno, ya que tratarán de todas formas de sobreponerse a la barrera del lenguaje.

Pero no suena tan idílico cuando uno descubre que detrás de este estilo de vida está la penuria. Muchos cubanos, debido a la pobreza, se ven obligados a vivir amontonados –a veces hasta 10 en una misma casa, según una persona con la que hablé– por lo que es natural que quieran escapar a las calles.

Como algunos no pueden costear puertas o ventas, mucho menos mecanismos de seguridad, tienen poca privacidad y tratan las aceras como extensiones de sus viviendas. Y puesto que tan poca gente posee autos, los cuales andan mucho más despacio que los vendidos en Estados Unidos, el tráfico es menos amenazante, permitiendo a los peatones permanecer en el asfalto.

Debido a que los parques están tan descuidados, los chicos hacen deportes en las calles mismas, que son angostas porque raramente se construyen edificios modernos.

Streets are empty enough for children to play soccer in the middle of the day.

Otro aspecto igualmente fascinante de la cultura callejera de La Habana es su declive a través del tiempo, tema que cubriré en el siguiente artículo.

No es difícil notar que La Habana solía ser una ciudad avanzada con una clase gobernante y mercantil que tenían sensibilidades urbanísticas sofisticadas.

Mientras pedaleaba por las bajas colinas de la ciudad, por momentos tenía extraños recuerdos de San Francisco al observar la arquitectura española elaborada que se intercalaba con parques, escalinatas y paseos peatonales.

Para tener una idea de la desolación de La Habana, uno puede imaginarse a San Francisco con 50 años de descuido y deterioro al estilo de Detroit.

Podría continuar describiendo otros aspectos de la vida callejera en la capital cubana, pero hay otras curiosidades que los lectores podrán encontrar interesantes.

Como se podría esperar de una dictadura comunista, hay pocos símbolos religiosos y numerosas insignias políticas que celebran la persistente Revolución cubana.

Irónicamente, muchas de estas insignias están descuidadas.

A celebration of CDR, the network of neighborhood watchdogs tasked with upholding the Communist order.

Los automóviles viejos de Cuba podrán ser encantadores, pero son terribles para el medio ambiente. Su antigüedad y pobre mantenimiento significan que escupen un humo tóxico en la cara de las personas.

En las partes centrales de La Habana, donde las calles son angostas y los edificios altos, el tufo persiste, dejando irrespirable el aire.

Estas máquinas también se descomponen frecuentemente; es difícil recorrer 10 cuadras sin encontrar alguna parada en la calle con el capó abierto.

En Estados Unidos, los mercados abiertos y ferias son un lugar selecto para productos de mayor calidad y costo de lo que uno encuentra en los supermercados. Los stands generalmente tienen como dueños a “granjeros” que ven su actividad más como un hobby.

Sin embargo, en La Habana estos mercados son el lugar donde cubanos desesperados recurren para ofrecer tornillos, platos, autopartes y cualquier otra cosa que la familia pudo haber encontrado para vender.

Street fair in Havana.

Street drainage is terrible after it rains.

Otras fotografías:

Este artículo fue publicado originalmente en Market Urbanism.

Scott Beyer es un periodista estadounidense que se especializa en asuntos urbanos de EE.UU. Es columnista de Forbes, Governing Magazine y MarketUrbanism.com

Traducido por Daniel Duarte.

Origen: La Habana, la ciudad de la escasez

Los años no vienen solos: cómo es la economía de los mayores de 65 años 

Una investigación académica desafía, con datos concretos, el estereotipo de asociar creatividad sólo con juventud; las conclusiones llevan a replantear cuál es el rol productivo de las personas a partir de cierta edad

LA NACION

Lejos de las matemáticas y los modelos abstractos con los que trabajan los economistas tradicionales, el profesor de Chicago David Galenson dedicó los últimos 20 años de su vida al estudio sistemático de biografías de los grandes “genios creativos”: pintores, escultores, directores de cine, escritores y poetas. Galenson, un admirador de la creatividad argentina -viene cada mes de agosto a dar clases en el Cema- descubrió tiempo atrás un hecho estilizado sorprendente que surgió de sus investigaciones, y que lo llevó luego a indignarse profundamente con sus colegas de la academia. Cuando ubicó en un gráfico a las edades en las que miles de artistas lograron su obra más reconocida o valiosa en el mercado, se topó con una “nube de puntos” en el entorno de los 50-60 años, que contradice el estereotipo social de asociar creatividad con juventud. A partir de allí desarrolló toda una teoría sobre los “genios conceptuales”, anclados más en la maestría y en la experiencia.

Pero lo que llevó a este economista a indignarse con otros profesores -principalmente de Harvard-fue comprobar que el estereotipo de “genio joven” estaba apoyado por “estudios de psicología” que respaldaban la idea de que las habilidades creativas decaen con la edad. “Algo que es un disparate”, comentó meses atrás Galenson a LA NACION, “si yo dijera que las personas afroamericanas son menos creativas que los blancos, o que las mujeres son menos creativas que los hombres, saldrían a matarme por discriminador. En cambio el «ageism» -discriminación hacia las personas mayores, traducido al castellano como «viejismo» o «edaísmo»- parece indignar menos a la sociedad, aunque es igualmente grave”.

En el debate por el futuro del empleo, las habilidades como la creatividad y la empatía, que son las más difíciles de reemplazar por máquinas, forman parte del herramental profesional de los “65+” calificados. En un estudio presentado en el Coloquio de IDEA en octubre pasado, y coordinado por el CEO de Accenture, Sergio Kaufman, se detectó que el potencial de automatización de empleos no discrimina por edad: corren proporcionalmente el mismo riesgo de ser reemplazados por robots o inteligencia artificial empleados de 25 años que de 65 años. “Uno de los cambios más urgentes que hay que encarar en política de empleo y social es el de reconfigurar el sistema de incentivos para que las y los mayores de 65 que quieran seguir trabajando, en ocupaciones relevantes, puedan hacerlo”, dice Kaufman. “Eso es aumento puro del ingreso per cápita. Tenés déficit de ingenieros, ¿cuántos ingenieros de más de 65 que quieren trabajar podríamos agregar con los incentivos adecuados?”, plantea.

A nivel global, se espera que la cantidad de personas con más de 65 años llegue a los 1000 millones en 2020 (un 22% de la población global) y a los 2000 millones en 2050. En uno de los trabajos académicos más citados sobre este tema, Las implicaciones del envejecimiento poblacional para el crecimiento económico (enero de 2011), de los economistas David Bloom, David Canning y Gunther Fink, se discuten los principales descubrimientos de este campo. En primer término, los riesgos de una “japonización” de la economía global, con menores tasas de crecimiento al aumentar la carga de gastos en salud y en servicios sociales que debe solventar la población económicamente activa. Por otro lado, un sesgo a favor de la desigualdad: las personas de más de 65 años altamente calificadas y educadas tienden a seguir trabajando, en cambio las que realizan actividades más manuales (que decaen con la edad) pasan a depender del Estado.

En la Argentina, uno de los trabajos más completos realizados en esta materia es Los años no vienen solos, que editó el Banco Mundial con artículos de José Fanelli, Rafael Rofman y Oscar Cetrángolo, entre otros académicos. Allí se destaca la ventana de oportunidad demográfica de la Argentina, todavía con una estructura joven pero convergiendo a pirámides más a la europea a partir de 2030. “La población adulta en la Argentina pasará del 10,4% del total en 2010 al 19,3% en 2050 y al 24,7% en 2100”, plantea la investigación del Banco Mundial.

Aunque las naciones desarrolladas pudieron “enriquecerse antes de volverse viejas”, países como la Argentina corren esta carrera contra reloj y no está claro que lleguen si la planificación de las políticas públicas no es la adecuada.

El problema, del lado de los incentivos de los funcionarios, es que si bien la demografía tiene un impacto enorme y a menudo predecible, en este rubro las dinámicas son tan lentas que se asemejan a “ver crecer el pasto”, con lo cual bajan la motivación para la toma de decisiones que anticipen este cuadro de problemas.

“El gurú de la gestión Peter Drucker da muchos ejemplos interesantes de cómo a pesar de que los cambios demográficos son enormes y más predecibles, casi nadie actúa sobre ellos porque se desenvuelven en un horizonte de tiempo más largo que el típico plazo de tres-cinco años al que apuntan funcionarios y ejecutivos”, explica a LA NACION Andrei Vazhnov, director académico del Instituto Baikal. “Un ejemplo clásico es el de las universidades de los Estados Unidos que hicieron mucha inversión en expandir su capacidad durante el famoso baby boom después de la segunda guerra mundial, y después fueron sorprendidos en los años 70 por la caída dramática en la cantidad de nuevos alumnos, aunque el fin de baby boom fue completamente predecible”. En este sentido, el envejecimiento en países desarrollados puede representar una oportunidad de negocios de oro para la Argentina, Uruguay y Chile, dice Vazhnov, que en los meses pasados estuvo tramitando la ciudadanía de familiares que vienen de Siberia, donde el físico nació. “La Argentina siempre fue famosa por su clima y naturaleza, su buena comida y es una de los destinos top en América latina para turismo médico. Comparado con el resto de Latinoamérica, tiene una buena percepción de seguridad en el exterior, y a eso se suma que la crisis financiera hizo que el poder de compra de muchos jubilados en el exterior perdiera fuerza, con lo cual se buscan opciones más económicas para el retiro”, dice.

Para Vazhnov, el obstáculo más complejo es que todavía faltan soluciones completas para los jubilados de Norteamérica u otros países no hispanohablantes. “Creo que para habilitar el flujo de jubilados en gran escala, todo el proceso tiene que volverse mucho más “llave en mano” donde una persona que quiere jubilarse en Argentina puede acercarse a un sitio web donde se puede gestionar todo el proceso de forma unificada y sencilla. Es una gran oportunidad para cooperación entre emprendedores y las políticas públicas hacer que todo esto se vuelva posible”, explica.

Antes, también, habrá que trabajar mucho sobre la percepción cultural de toda la sociedad sobre el segmento de “65+”: volver más visible, como dice Galenson, cómo discriminamos a los adultos mayores, cómo los noticieros de prime time hablan de los “abuelos” y como la política laboral hace muy poco por mantener en sus puestos de trabajo a personas de este rango etario que tienen mucho para aportar.

Origen: Los años no vienen solos: cómo es la economía de los mayores de 65 años – 07.02.2016 – LA NACION