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De refugiada a esclava en un prostíbulo

Umme tiene 21 años. Es musulmana rohingya. Escapó de Myanmar, viuda y con sus hijos perdidos. La compraron por US$ 95. Esta es su historia.

El drama de las mujeres rohingyas que escapan de la muerte en Myanmar y terminan esclavas de traficantes de personas en Bangladesh./ AFP

Cuando llegó a Bangladesh, viuda, separada de sus hijos y sus padres y sin dinero, la joven refugiada rohingya Umme Kulthum vio como un rayo de esperanza la petición de matrimonio que le hizo un hombre. Acabó vendida a un burdel.

Umme (un nombre ficticio) sólo tiene 21 años. Su marido murió en la ola de violencia que sacudió el estado Rakáin, en el oeste de Myanmar (Birmania) y, en medio de la confusión del éxodo, perdió a sus dos hijos y a sus padres.

omo ella, unos 615.000 musulmanes rohingyas de Birmania se fueron al vecino Bangladesh desde finales de agosto huyendo de las operaciones militares calificadas por la ONU de limpieza étnica.

Esta población vulnerable, hacinada en gigantescos campamentos miserables, es presa fácil de todo tipo de traficantes.

Horas después de llegar a Chittagong, el hombre que le había prometido casarse con ella y llevarla a esta ciudad costera del sur de Bangladesh la dejó en un prostíbulo.

“Me llevó a un edificio donde me presentó como su esposa. Vi a muchas chicas jóvenes como yo. Sentí miedo pero no tenía ni idea de lo que me esperaba”, cuenta.

Muy pronto comprendió que su “marido” la abandonó y se fue con 8.000 takas (81 euros, 95 dólares) en el bolsillo.

“Me vendieron para ser una prostituta”, cuenta llorando. Me drogaron con metanfetaminas. Tenía hasta siete clientes diarios.

Según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), muchas jóvenes rohingyas acaban creyéndose las promesas de empleo o de matrimonio que les permitirían huir de la miseria de los campos de refugiados. Pero acaban forzadas a prostituirse.

“En un caso, varias adolescentes a las que prometieron trabajos de empleadas domésticas en Cox’s Bazar y Chittagong, fueron obligadas a prostituirse”, se alarmaba esta semana esta organización de la ONU en un comunicado.

Pasaportes falsos

En estas ciudades de tiendas de campaña, las redes de tráfico de seres humanos se desarrollan aprovechándose de la desesperación de la gente.

“Los traficantes no se quedan de brazos cruzados. Apuntan a las mujeres y los niños, en particular a los que llegan solos”, describe el comandante Ruhul Amin, encargado de la unidad de élite Batallón de Acción Rápida (RAB) para el distrito de Cox’s Bazar.

De refugiada a esclava en un prostíbulo

Musulmanes rohingyas en un campo de refugiados en Bangladesh. Son presa fácil de traficantes de todo tipo. / AFP

El RAB reforzó su presencia en la zona. En uno de sus puestos de la ciudad de Teknaf socorrió el mes pasado a 30 mujeres y niños cautivos.

Según una fuente de seguridad, redes criminales entregaron pasaportes falsos a mujeres rohingyas y las enviaron al extranjero, en particular hacia Malasia y Oriente Medio.

La OIM confirmó haber oído hablar de “exfiltraciones” de rohingyas de Bangladés.

Las autoridades locales confinan a los refugiados en campamentos de los que teóricamente no pueden salir. Y hay puestos de control en carreteras de la región.

Mohamad Hosain Shikder, un asistente social, organiza talleres para sensibilizar a los rohingyas sobre las tácticas empleadas por bandas organizadas.

“Nos abordan con una oferta lucrativa y creíble, como un puesto en una fábrica textil o una boda con un rico”, explica a una veintena de jóvenes en el campamento de Kutupalong.

Para seducir a los más reticentes, los traficantes no dudan en sacar la billetera y ofrecen dinero.

Gracias a una operación policial, Umme Kulthum logró escapar del burdel de Chittagong al que fue vendida. Pero a su vuelta a Kutupalong se encontró con que no tenía a donde ir ni medio de subsistencia.

“Un día espero encontrar a mis padres y a mis hijos. Ahorro dinero para ellos”, dice.

Umme Kulthum vive en una siniestra habitación de hotel de la localidad turística de Cox’s Bazar. Se prostituye.

Por Shafiqul Alam y Sam Jahan, de Agence France-Presse

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Venezuela lidera lista de solicitudes de refugio en Brasil 

Por EFE

Venezuela lidera la lista de solicitudes de refugio de extranjeros en Brasil entre enero y julio de 2017, seguido por Cuba, Angola, y Senegal.

Los datos fueron suministrados por del Comité Nacional de Refugiados (Conare) y fueron divulgados hoy por la televisión Globonews.

Los primeros siete meses del año, se registraron 6.823 peticiones de venezolanos, un aumento de 102 % si se compara a los 3.375 pedidos registrados en 2016.

Brasil recibió 15.547 solicitudes de refugio de extranjeros entre enero y julio de 2017, 51 % más que en el total del año 2016, cuando se registraron 10.308 solicitudes.

Las nacionalidades de los solicitantes de refugio aumentaron también, pasaron de 96 en 2016 a 116 hasta julio de 2017, aumento que muestra la formación de nuevos movimientos migratorios hacia Brasil.

Según el Conare, órgano que depende del Ministerio de Justicia, Siria tuvo una reducción significativa de solicitudes de enero a julio de 2017, pasando de la quinta posición a la séptima, con 391 registros en este periodo de tiempo.

En cuanto al refugio de extranjeros africanos, entre 2016 (año entero) y los primeros meses del 2017, las solicitudes de permanencia en Brasil aumentaron 33 %, el número se elevó de 3.184 a 4.281 peticiones, destaca el caso de Senegal que pasó de la décima a la cuarta posición en estos siete meses, con 823 pedidos.

Origen: Venezuela lidera lista de solicitudes de refugio en Brasil 

Bangladesh contabiliza 36.000 niños rohingya huérfanos

Niños rohingya refugiados en Bangladesh hacen cola para comer. MOHAMMAD PONIR HOSSAINREUTERS

“Imagine un niño de 14 o 15 años cuidando de sus hermanos pequeños como un padre, cuán difícil es la situación”

El Gobierno de Bangladesh ha contabilizado 36.000 niños que han perdido a uno o los dos padres entre los más de 600.000 rohingyas que llegaron al país desde el pasado 25 de agosto, un número seis veces más alto de lo que se había estimado inicialmente en septiembre, han informado este domingo a Efe fuentes oficiales.

“Tenemos 36.000 niños rohingya huérfanos que han perdido a sus padres, madre o padre, o el contacto con ellos en nuestro recuento inicial”, ha indicado la subdirectora del departamento de Servicios Sociales, Seyda Ferdous Akter.

De esos 36.000, “hasta el 7 de noviembre hemos metido en nuestra base de datos a 26.000 niños y hemos descubierto que el 22 % de ellos perdieron tanto al padre como a la madre“, ha detallado Akter, al indicar que están trabajando para acabar la base de datos “lo antes posible”.

El portavoz de Unicef en Bangladesh A.M. Sakil Faizullah advierte de que muchos de estos menores están traumatizados, lo que afecta a su desarrollo psicológico, y advirtió de que al menos un millar de familias refugiadas están encabezadas por niños.

“Imagine un niño de 14 o 15 años cuidando de sus hermanos pequeños como un padre, cuán difícil es la situación”, ha alertado el portavoz de la agencia de la ONU.

El departamento de Servicios Sociales bangladesí comenzó a contabilizar a los huérfanos el pasado 20 de septiembre, mes en el que habían estimado que la cifra rondaría los 6.000 niños, muy por debajo de la realidad descubierta tras el recuento.

En su último informe de situación difundido esta semana, el Grupo de Coordinación Intersectorial de la ONU cifró en 613.000 los rohingyas llegados a Bangladesh desde hace dos meses y medio, de los que Unicef estima que el 60 % son niños.

El pasado octubre, Unicef había identificado a 18.624 niños refugiados rohingya huérfanos.

La crisis de los rohingya comenzó el pasado 25 de agosto, tras un ataque de un grupo insurgente de esta comunidad musulmana contra instalaciones policiales y militares en el estado occidental birmano de Rakhine, una acción que fue respondida por el Ejército con una campaña que aún continúa.

Birmania no reconoce a los rohingya como una comunidad de ese país y los considera bangladeshíes, mientras que Bangladesh, donde ya antes de esta crisis vivían unos 300.000 miembros de esta minoría, los ha tratado siempre como extranjeros.

Origen: ELMUNDO

Pasado, presente, ¿futuro? Seis años de vidas perdidas en la guerra en Siria

Médicos, abogados, fontaneros o comerciantes, cuyas vidas eran muy similares a las de los españoles, tuvieron que huir de sus casas para salvar su vida tras el estallildo del conflicto en marzo de 2011

Imagen del vídeo de la campaña de ACNUR «El día que dejaron de elegir»
Imagen del vídeo de la campaña de ACNUR «El día que dejaron de elegir» – ACNUR

En 2011 parecía abrirse una nueva era en Siria, en la que jóvenes y adultos salieron a las calles a grito de «Dios, Siria, libertad».

Seis años después la vida de los sirios es radicalmente distinta a como imaginaron. Médicos, abogados, fontaneros o comerciantes, cuyas vidas eran muy similares a las de los españoles, después de marzo del 2011 tuvieron que huir de sus casas para salvar su vida. El Comité español de ACNUR ha lanzado una campaña para sensibilizar a los españoles y hacer un paralelismo entre su vida y la de los refugiados: qué estaban haciendo unos y otros antes de que comenzase la guerra y cómo ha cambiado su vida desde entonces. En Siria las ciudades bombardeadas apenas son reconocibles y la vida de millones de personas nada tiene que ver con lo que un día fue.

La crisis económica y la falta de empleo en España, especialmente en el caso de los jóvenes, que han sufrido de hasta un 55% de paro en los peores momentos, ha hecho que mucha gente haya tenido que salir para labrarse un futuro mejor. La cifra de españoles en el extranjero subió en 2016 a 2,3 millones, la más alta desde que hay registros, y entre 2008 y 2015 el Padrón de Españoles Residentes en el Extranjero (Pere) ha crecido en 833.339 personas. Desde el estallido de la crisis, el número de españoles en el extranjero ha aumentado en un 56%. En el vídeo puede verse a una joven, Julia, que pretende seguir viviendo en España pese a las dificultades.

«Antes teníamos a nuestros familiares cerca. Ahora no tenemos la casa donde hemos nacido y crecido», dice una de las jóvenes sirias entrevistadas por el Comité español de ACNUR. Tres de cada cuatro sirios han tenido que huir de sus casas, de los que el 73% son mujeres y niños. En 2013 Siria superó a Colombia como el país con más desplazados internos del mundo: hoy cuenta con 6,3 millones y 4,9 millones de personas refugiadas. Han tenido que dejar sus casas y buscar un refugio seguro en países vecinos como Turquía (2,91 millones), Líbano (1 millón) o Jordania (656.000).

[15 de marzo de 2011. El día que dejaron de elegir]

Kareem tiene 65 años. Huyó junto a su mujer y sus 14 hijos de su aldea de Homs en Siria. «Me fui de Siria porque temíamos que iban a volver a matarnos a todos», comenta. Sin trabajo y nada que hacer, la vida en un campo de refugiados como el de Azraq, en Jordania, se hace muy tediosa. Para hacer más llevadero su día a día, Kareem construyó un gran avión de juguete para sus nietos, empleando materiales a los que tenía acceso: alambres, cuerdas, hojas de aislamiento… Ahora se ha convertido en un constructor de juguetes y alegra la vida de muchos pequeños en el campo. «Los aviones me encantan. Esto me ayuda a aliviar el estrés», apunta el juguetero.

«Antes estábamos en Siria y vivíamos felices», exclama una niña entrevistada por el Comité español de ACNUR. La esperanza de vida media en Siria ha bajado en 20 años desde el inicio del conflicto en 2011, y los niños refugiados que han perdido a sus padres se arriesgan a terminar siendo apátridas, puesto que sus madres no pueden transferirles la nacionalidad.

En el vídeo de ACNUR, los españoles cuentan cómo en estos años han estudiado, han visto crecer a sus hijos o han podido mejorar sus perspectivas de futuro. «Quiero cambiar la percepción de los refugiados que tiene la gente», afirma Yusra Mardini, que vivía en Siria hasta que la situación se hizo insostenible para seguir allí. Su padre le entrenaba junto a su hermana para ser nadadoras de competición antes de la guerra y eso, precisamente, le ayudó a salvarse tanto a ella como a otras 18 personas con las que naufragaron en el Mediterráneo a bordo de un barco de traficantes. Desde entonces, Yusra no ha dejado de nadar y representó a quienes han tenido que huir con el Equipo Olímpico de Refugiados.

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Siria vio nacer en 2011 un movimiento de protesta popular «desde abajo», parecido a Egipto o Túnez. La mayoría de los sirios vivía en Alepo, la ciudad más grande del país, en Damasco, la capital, o en la ciudad de Homs, donde empezó todo. Seis años después, de Homs y Aleppo solo quedan sus ruinas, más de 260.000 personas han muerto y otras 14 millones más necesitan ayuda. Antes del 15 de marzo de 2011, la vida de millones de sirios era muy similar a la de los españoles. Pero no han tenido las mismas oportunidades para elegir qué hacer con sus vidas.

Origen: Pasado, presente, ¿futuro? Seis años de vidas perdidas en la guerra en Siria

«No les preguntamos quiénes son, sólo les ayudamos»

Internacional -Refugiados

Reportaje / El drama humanitario
Los hospitales israelíes se han convertido en la última esperanza de los ciudadanos sirios que cruzan la frontera desesperados en busca de ayuda sanitaria

Jana Beris.

 

Una niña siria se recupera en un hospital israelí

Una niña siria se recupera en un hospital israelí
J. Beris

La guerra se ha convertido en un auténtico desafío para su vecino del sur, Israel, que maniobra entre la política de no intervención y la defensa de sus propios intereses de seguridad mientras se compromete con la dimensión humanitaria. Hasta la fecha, ha dado tratamiento médico a aproximadamente 3.000 heridos sirios en sus hospitales, a pesar de que se trata de ciudadanos de un país que sigue formalmente en guerra con Israel.

Los heridos comenzaron a llegar hace tres años, y normalmente son trasladados hasta la frontera por sus familiares o amigos. Las patrullas israelíes los recogen una vez llegan a los puestos de control y los trasladan a los hospital, principalmente al Ziv de Safed y al Centro Médico de la Galilea. En algunas ocasiones, son atendidos en un hospital de campaña instalado en los Altos del Golán debido al estado de sus heridas.

Los sirios que llegan a territorio israelí parecen venir de «otro mundo», dicen quienes los atienden. Al principio están muy asustados. Algunos se desmayan al despertarse y percatarse de que están en Israel, un país al que desde pequeños les obligaron a odiar. Pero pronto se dan cuenta de que aquello tan sólo eran falsos mitos. «Aquí me han tratado como a un ser humano, no como a un enemigo», dice Razi, de 31 años, natural de Damasco y que lleva cuatro meses en el Centro Médico de la Galilea. «Iba por la calle y me dispararon en la rodilla. Me han operado dos veces y espero la tercera», confiesa desde una silla de ruedas.

En el Hospital Ziv atienden a Fares, un agricultor de 24 años de la zona rural aledaña a Damasco que pisó una mina y estuvo a punto de perder las dos piernas. «Al principio era extraño saber que estaba en Israel. Pero aquí me dan lo mejor, me tratan muy bien y así lo diré a mis amigos y familiares cuando vuelva a Siria», asegura. Ese eventual retorno está envuelto de incertidumbre porque Fares desconoce dónde están ahora sus familiares. A su lado, está el doctor Alexander Lerner, director del Departamento Ortopédico, experto en traumatología que explica que «no preguntamos quiénes son. Son pacientes que necesitan ayuda y aquí estamos para ellos. No importa su identidad. Es una gran satisfacción ayudarles, ver el estado en que llegan y luego observarles cómo salen caminando del hospital».

En la cama contigua a la de Fares está Abu Hamza, de 35 años, que resultó herido mientras trabajaba como médico en un hospital de campaña en las afueras de Damasco. «El enemigo está solamente en la mente de Bachar al Asad», subraya Hamza. «A mí me hirieron mientras trabajaba como médico, no era combatiente. Pero sí apoyo sin duda la revolución», sentencia. Se detiene un segundo y aclara: «Creíamos que todo el problema era el régimen de Asad, pero ahora vemos que si el Estado Islámico sigue avanzando toda la región estará en problemas». A él, personalmente, lo que le hizo volar una pierna fue un proyectil del grupo yihadista, que impactó en el vehículo en el que viajaba.

El doctor Lerner resume con orgullo todos los logros obtenidos en el proceso de curación y alberga la esperanza de que «nuestros tratamientos hagan un pequeño aporte a la construcción de la paz en nuestra región». Un colega suyo, el doctor Sela, enmudece cuando relata la trágica historia de Majed, de 23 años, que llegó al hospital con la cara destrozada por un impacto directo de bala. Muestra sus fotos, pide no publicarlas para no exponerlo a ningún peligro ahora que ya está de regreso en Siria, y los ojos se le llenan de lágrimas. «Majed había llegado al hospital en un estado terrible, de hecho sin mandíbula, sin lengua, sin labios… No podía ni comer ni hablar. Y no quería volver así a Siria. Pasó numerosas operaciones, la primera de ellas duró 17 horas», recuerda este médico israelí. «Gradualmente, le reconstruimos la cara, le devolvimos la capacidad de expresar emociones en sus gestos. Seis meses después, volvió a Siria. Hoy no sabemos nada de él».

Las historias se multiplican y reflejan la masacre que se está viviendo dentro de las fronteras sirias. Así lo confirma Qusay, de 23 años, que llegó hace meses a Israel con serias heridas en sus manos debido a una bomba que explotó en el campo en el que trabajaba como agricultor. Estando en el hospital israelí recibió a través de la Cruz Roja noticias sobre su familia. Estaban vivos. Una buena noticia entre las miles de desgracias. La mayoría de los hospitalizados no vuelven a ver a sus seres queridos. A su lado está Razi, que lamenta no tener noticias de sus familiares desde que cruzó la frontera. «Es muy difícil pensar en una salida para Siria, la intervención de países extranjeros, tanto de EE UU como de Rusia, cada uno por sus intereses, no nos ayudan en nada».

Los médicos israelíes prefieren no entran en análisis políticos y mostrar la realidad a través de sus pacientes. Por eso, Sela trae a colación el caso de un hombre de 33 años que llegó con una herida en el cuello que no dejaba de sangrar. Perdió la conciencia. «Nunca lo olvidaré. Lo operamos, estuvo en cuidados intensivos y cuando despertó y le sacamos el tubo respiratorio, nos preguntó por qué le habíamos salvado», relata. Lo último que recordaba este joven era la imagen de sus hijos de tres y cinco años que habían fallecido por el impacto de un proyectil que cayó en su casa.

En el centro médico Ziv de Safed, Lerner tiene muy presente a una niña siria de ocho años. Llegó con las dos piernas destrozadas. «Tras dos meses y medio de intenso tratamiento, pudo salir a caminar sola por el pasillo con las prótesis especiales que recibió. Todo el mundo la aplaudía», cuenta Lerner. Una historia feliz que a los médicos les ayuda a seguir adelante, en medio de este fuego cruzado que ha destrozado la vida de miles de familias.

Origen: «No les preguntamos quiénes son, sólo les ayudamos»

Un argentino presentó en EE.UU. un plan innovador para ayudar a refugiados

Se instaló allí en busca de financiamiento para producir carpas que se arman fácil e incluyen agua, comida y baño.

Un argentino presentó en EE.UU. un plan innovador para ayudar a refugiados
Un argentino presentó en EE.UU. un plan innovador para ayudar a refugiados García Mayor comanda desde Washinton su emprendimiento.
Paula Lugones

Paula Lugones

Mientras el presidente de los Estados Unidos Donald Trump suspende y limita el ingreso de refugiados que huyen de las guerras, un argentino sueña en Washington con poder ayudarlos a vivir dignamente en situaciones de crisis.

Se trata de Nicolás García Mayor, un diseñador industrial bahiense que se instaló en esta capital para plasmar su proyecto de urbanizaciones de respuesta inmediata, una idea que surgió como tesis de su carrera en la Universidad Nacional de La Plata y llegó a exponer ante las Naciones Unidas hace tres años. Nicolás fue elegido por la Junior Chamber International (JCI) como uno de los 10 jóvenes sobresalientes del mundo en 2014 e incluso el Papa Francisco lo convocó para hablar sobre su idea y felicitarlo por su interés en la ayuda humanitaria.

Un argentino presentó en EE.UU. un plan innovador para ayudar a refugiados

Los módulos son livianos y se pueden armar muy fácil. Cada uno alberga 10 personas y pueden incluir baño. Sirven para cualquier situación de catástrofe.

“Emprender un proyecto que ayude a dignificar la vida de millones de refugiados y desplazados a dos cuadras de la Casa Blanca, donde hoy se dictan estrategias totalmente contrarias, es algo doloroso”, cuenta Nicolás a Clarín. “Pero nos refuerza el compromiso de no bajar los brazos”. El argentino se refiere al reciente y polémico decreto del presidente, que suspende por cuestiones de seguridad el ingreso de refugiados a los Estados Unidos por varios meses y, además, baja drásticamente la cantidad de personas que podrían pedir asilo por año.

“Los lamentables atentados que sufrió Estados Unidos el 11 de septiembre fueron cometidos con aviones. No hay muros que puedas levantar que eviten que el terror entre en tu país”, señala Nicolás.

Bautizado como Cmax System, el proyecto del argentino Nicolás García Mayor comprende tiendas de polipropileno, aluminio y tela de poliéster que tienen la capacidad para albergar a diez personas, se pueden colocar en cualquier superficie y, sobre todo, son fáciles de armar, explica el diseñador a Clarín.

Puede adaptarse a cualquier situación de catástrofe. “La gente que está bajo la lluvia sólo tiene que esperar que le traigan los módulos y abrir el packaging en pocos minutos. Adentro de los habitáculos viajan frazadas y comida”, agrega.

Este sistema, que tiene la ventaja de poder ensamblarse hasta formar una urbanización, tiene un adicional de tres baños que se pueden colocar cada tres módulos y un kit de supervivencia con comida, agua, lápices y cuadernos.

Por varios años, Nicolás intentó desarrollar el sistema en la Argentina pero le fue difícil. Y por eso vino a Estados Unidos, sede de los organismos multilaterales más importantes del mundo. “Nuestros países no tienen experiencia en producción a escala mundial y realmente uno está muy lejos de donde se toman las decisiones de este tipo. La cantidad de inversión que necesitábamos solo se puede materializar en países acostumbrados a invertir en startups. Aquí vinieron casi todos los que alguna vez en la historia tuvieron una idea o un proyecto o llegaron para capacitarse como Nicola Tesla, Albert Einstein y hasta nuestro querido René Favaloro”, dice Nicolás.

Para afinar los detalles de su proyecto en el terreno, el argentino viajó recientemente a Haití y planea en pocas semanas visitar Idomeni y Lesbos (Grecia), Kampala (Uganda) y Pedernales (Ecuador), donde verá in situ las necesidades de las viviendas de los refugiados y víctimas de catástrofes naturales que están viviendo “situaciones inhumanas”.

Para esto lanzó una campaña de microfinaciamiento o crowfunding online. En Internet, en el link http://www.gofundme.com/cmaxfoundation cualquier institución o persona puede donar desde 10 dólares en un sencillo procedimiento.

“Buscamos empoderar a las personas comunes que quieren hacer algo por los desplazados y refugiados y no saben cómo”, cuenta Nicolás, que es el presidente de Cmax Foundation. Luego de esos viajes planea desarrollar el prototipo en California con empresas de experiencia en el sector aeroespacial y automotriz.

“Estamos en un momento muy complejo de la historia, más de 125 millones de desplazados en el mundo y más de la mitad son niños”, dice el argentino. “Los gobernantes y las empresas viven en un mundo cada vez más dividido y centrado en sus propios intereses. Debemos poner la vida de las personas por sobre cualquier política: es momento de entender que somos todos pasajeros de un mismo vuelo”.

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La doble moral de Starbucks, refugiados sí pero mujeres no

El máximo responsable de Starbucks afirma haberse sentido “apesadumbrado” por el decreto que limitará la entrada de personas de determinados países.

POR: JUAN PFLÜGER

Howard Schultz, máximo responsable de la multinacinal Starbucks afirma haberse sentido “apesadumbrado” por el decreto firmado por Trump que limitará la entrada de personas de países que puedan ser origen de terroristas islamistas.

El consejero delegado de la marca cafetera no dijo nada hace un año, en enero de 2016, cuando otra polémica salpicó a la compañía que dirige al saberse que sus cafeterías en Arabia Saudita prohibían la entrada a las mujeres con un cartel que dice: “Disculpen, las mujeres no pueden entrar. Por favor, manden a sus conductores a por el pedido”.

Cuando la imagen se hizo viral en las redes sociales, los responsables de prensa de Starbucks dieron una explicación que empeoraba todavía más las cosas. Tras asegurar que ese cartel se encontraba solamente en uno de los locales en Riad, la capital de Arabia Saudita y que era temporal porque “Uno de los paneles que separan a los hombres y las mujeres en el interior del local se ha roto y por eso hemos decidido que lo mejor es no dejar entrar a las mujeres hasta que lo arreglemos”.
Es decir, que para justificar que las mujeres no puedan entrar en uno de sus locales, Starbucks reconocía que se trata de diferente manera a hombres y mujeres en el interior de todos sus cafeterías en ese país islámico.

Pero de todo esto Schultz no ha dicho nada, como tampoco se le ha oído decir que está “apesadumbrado” por el trato que reciben los millones de mujeres que padecen discriminación en el mundo árabe. Sin embargo, este empresario que en septiembre de 2016, un mes antes de las elecciones norteamericanas, pedía públicamente el voto para Hillary Clinton, sí critica las medidas de seguridad aprobadas por el presidente Trump. Así lo publicó en su momento el digital norteamericano Breitbart.

Ahora, el consejero delegado, asegura que en el plazo de cinco años habrá contratado a 10.000 refugiados para los 24.000 locales que tiene repartidos por todo el mundo. No ha explicado si parte de ese personal será femenino y trabajará en Arabia Saudita, un país musulmán que no ha aceptado a un solo refugiado pero al que el magnate no ha criticado por la segregación sexual en sus centros. Quizá sea porque desde Arabia Saudita se ha financiado la fracasada campaña de

Hillary Clinton, para quien el máximo responsable de Starbucks pidió el voto, con entre 10 y 25 millones de dólares.

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Belgrado y la industria del tráfico humano 

Desde que a los migrantes les cerraron el paso hacia la UE en los Balcanes, 7.000 de ellos están varados en Serbia. Allí prospera la industria de quienes les ofrecen llevarlos a Europa Occidental a un precio muy alto.

Un viejo depósito convertido en albergue para un millar de refugiados.

“Info-Park” es el nombre informal de un local en Belgrado donde los migrantes varados en la capital serbia reciben comida caliente. Ese fue uno de los puntos donde el equipo de reporteros de DW obtuvo información sobre una industria que prospera intermitentemente en los Balcanes y hoy florece a sus anchas: la del tráfico de personas. A unos cien metros de distancia, en el parque ubicado frente a la estación central de trenes, se reúnen los que en América Central serían llamados ‘coyotes’, los hombres que ofrecen llevar a los migrantes a la Unión Europea a cambio de lo más valioso que estos lleven encima.

Si sus posesiones no son muchas, se les promete transporte hasta las fronteras de Serbia con Croacia y Hungría, y tijeras para cortar la cerca de alambre que pretende impedirles el paso hacia Europa Occidental; el precio de ese servicio: 200 o 300 euros. No es de extrañar que los traficantes se concentren cerca de la estación de ferrocarril; detrás de ella está un viejo depósito convertido en albergue donde más de un millar de personas sueña con entrar a la UE y busca la manera de lograrlo. Ese depósito se ha transformado en el emblema de la miseria vivida en el Viejo Continente por los refugiados del Cercano Oriente.

El reportero – Serbia: el invierno amenaza a refugiados

Los traficantes, delincuentes a sus anchas

Consultados al respecto, los migrantes con más experiencia apuntan hacia los mandamases de un negocio ilegal que, sin embargo, tiene lugar a plena luz del día. El ministro serbio del Interior, Nebojsa Stefanovic, niega que eso sea verdad y enfatiza que se ha detenido a más de dos mil sospechosos de tráfico humano en los últimos dos o tres años. “Las estadísticas muestran que Serbia tiene el mejor récord en esta materia”, dice, indiferente al hecho de que detener no es enjuiciar ni enjuiciar es condenar. La mayoría de los ‘coyotes’ sale en libertad rápidamente; de hecho, la mayoría de los arrestados son colaboradores locales de los peces gordos.

“Aquí se apresa únicamente a los conductores de camiones, a los ayudantes, que en realidad son piezas pequeñas reemplazables en el engranaje”, lamenta Gordan Paunovic, coordinador del “Info-Park”, que atrae a cientos de refugiados en busca de ayuda, gente que en muchos casos ya ha sido embaucada o chantajeada por los traficantes en cuestión. Paunovic agrega que esta mafia “es tolerada porque, a su manera, contribuyen a que los migrantes salgan de Serbia”. Las cifras manejadas por la Policía local y por ACNUR le dan verosimilitud a su argumento: desde hace meses se ha mantenido estable la cantidad de refugiados varados en Serbia.

Cooperación criminal

Si doscientos migrantes llegan a su territorio cada día desde Bulgaria, ¿cómo se explica que el número total de ellos oscile constantemente entre 7.000 y 8.000? Esto apunta a que, pese a las dificultades, muchos de ellos consiguen continuar su camino hacia la UE. Aparte de suerte, necesitan obtener dinero para el viaje y encontrar a un traficante con buenos contactos. Algunos ofrecen un recorrido directo hasta Austria por 2.000 euros. La regla de oro es: mientras más difícil sea la ruta y más interés muestre el potencial cliente, mayor será el monto cobrado por el ‘coyote’. Paunovic cuenta que ahora hay migrantes sirviendo de traficantes.

“Estos principiantes actúan al margen de las grandes redes establecidas. En la capital afgana ya casi no queda nadie capaz de pagar 10.000 euros por un viaje ‘todo incluido’ hasta Fráncfort. De ahí que ahora haya jóvenes mezclándose entre los refugiados en busca de clientes; lo que tienen a su favor es que son más baratos”, sostiene Paunovic. Jelena Hrnjak, de Atina –una organización no gubernamental que asesora a víctimas del tráfico humano– sabe bien de lo que son capaces los más desesperados; ella comenta que algunos han vendido órganos o pagado de antemano con favores sexuales o aceptado grabar escenas pornográficas.

“Los refugiados no tienen protección; muchas veces no tienen ni documentos. Ellos son presa constante del temor a ser arrestados u obligados a registrarse en Serbia, lo cual les impediría seguir el viaje anhelado a países europeos más prósperos. La ilegalidad y el miedo empeora su situación”, asegura Hrnjak. Eso explica parcialmente por qué los traficantes de personas son tan efectivos y pueden llevar a cabo sus negocios sin que nadie los estorbe, a pesar de que, para los refugiados, el paso hacia la UE desde los Balcanes fue cerrado hace tiempo. Para Hrnjak, esta industria no es posible sin que exista cooperación criminal en uno o varios eslabones de la jerarquía estatal serbia.

“Nada es más rentable que el negocio con las vidas de las personas que pagan por adelantado. Estos son tiempos dorados para los traficantes en los Balcanes”, dice Hrnjak.

Autor: Nemanja Rujevic

Origen: Belgrado y la industria del tráfico humano | Europa | DW.COM | 30.01.2017

Los fotógrafos que llevan 70 años retratando la tragedia de los refugiados

La agencia Magnum y Amnistía Internacional se han unido para poner rostro a una crisis que no es nueva.

Una exposición desgarradora

Durante la actual crisis de los refugiados, hemos visto como miles de personas han tenido que abandonar sus casas y enfrentarse a peligrosas travesías. Desafortunadamente, es algo que ha ocurrido en repetidas ocasiones a lo largo de la historia .

Los fotógrafos de la agencia Magnum Photo lo han retratado desde el final de la Segunda Guerra Mundial hasta nuestros días.

I Welcome

Refugiados esperan el primer reparto de leche de Unicef en el campo de refugiados de Ioannina. Grecia, 1948. David Chim Seymour / Magnum Photos

Ahora, Londres acoge una exposición de Magnum y Amnistía Internacional que tiene el objetivo de recordar las desgarradoras vivencias, del pasado y del presente, que muchas personas han sufrido en las últimas décadas.

I Welcome

5 niños de Promahi observan el barco de refugiados S.S Samos que evacuó niños durante la guerra civil. Grecia, 1948. David Chim Seymour / Magnum Photos

También es una forma de poner rostro a las cifras de desplazamientos, muertos y desaparecidos de los últimos años. De acuerdo con la Agencia de Refugiados de la ONU, este último año 4.715 personas se han ahogado o han desaparecido en el mar y 250.000 han perdido la vida en Siria desde que comenzó la guerra en 2011.

I Welcome

Refugiados huyen de las balas en la batalla de Saigon. Vietnam, 1968. Philip Jones Griffiths / Magnum Photos

Para muchos estas cifras solo son datos, por lo que la exposición pretende que todo aquel que contemple estas fotos vuelva a ver a las personas que son. Algo que también servirá para recordar a Reino Unido y a Europa lo que hizo en el pasado y todo lo que podría hacer en estos momentos.

Miles de refugiados esperan que Cáritas reparta comida en el campamento de Sha-alaan One. Jordania, 1990. Chris Steele-Perkins / Magnum Photos

La muestra incluye imágenes de la cámara del cofundador de Magnum, David Chim Seymour, que retrató a niños refugiados en Grecia en 1946. Una estampa que hoy se repite en el país y que Chien-Chi Chang ha capturado, a principios de año, con una montaña de chalecos abandonados en Lesbos.

I Welcome

Kurdos que huyeron el norte de Iraq llegan al campo de refugiados de Isikveren. Después de contraataque de Saddam Hussein, más de 250.000 personas se marcharon de Iraq y, ahora viven en las montañas situadas en la frontera turca en Uludere. Turquía, 1991. Bruno Barbey / Magnum Photos

En 1968, la guerra de Vietnam también privó a muchos vietnamitas de sus casas y Philip Jones Griffiths estuvo allí para inmortalizarlo. La misma escena se ha trasladado a la actualidad con una reciente imagen de Lorenzo Meloni en la que aparece una familia delante de los escombros que un día fueron su hogar.

I Welcome

Niños refugiados chechenos jugando en Ingushetia. Rusia, 199. Thomas Dworzak / Magnum Photos

Las fotos se expondrán al aire libre y serán parte de la campaña de Amnistía Internacional I Welcome, que reclama al Reino Unido que se implique más en la crisis facilitando a los refugiados rutas seguras y legales. Para Magnum será el evento previo a la celebración de su 70 aniversario, que tendrá lugar el año que viene.

Niños del campo de refugiados de Stenkovac. Macedonia, 1999. Cristina Garcia Rodero – Magnum Photos

Todos estos momentos representan éxodos masivos de personas que solo buscaban una segunda oportunidad. Personas a las que el miedo hizo valientes para dejarlo todo y aventurarse en un viaje que no sabían hasta donde les llevaría.

I Welcome

Un hombre en un incendio, que según los bomberos fue provocado, en el distrito de Khatba de Trípoli. Libia, 2011. Moises Saman / Magnum Photos

I Welcome

Hijos de familias sirias, la mayoría procedentes de Alepo, jugando en un campo de refugiados en Vasariste, cerca de la frontera serbio-húngara. Después de un día de recuperación, intentaron cruzar la frontera. Serbia, 2015. Jerome Sessini / Magnum Photos

I Welcome

Una familia en frente de los escombros que quedan de su casa en Kobani. Siria, 2015. Lorenzo Meloni / Magnum Photos

[Vía International Business Times]

Origen: Los fotógrafos que llevan 70 años retratando la tragedia de los refugiados

Francia desmantelará campo de refugiados de Calais a partir del lunes -DW.COM

Francia empezará a desmantelar el lunes el campamento de refugiados conocido como la “jungla de Calais”, situado junto al canal de la Mancha y en el que viven al menos 6.500 migrantes y refugiados.

El desmantelamiento completo del campamento conocido como la “jungla de Calais”, donde miles de inmigrantes malviven a la espera de poder llegar de forma clandestina al Reino Unido, comenzará el próximo lunes por la mañana, anunció hoy (21.10.2016) la Prefectura de Pas de Calais, en el norte de Francia.

Los migrantes serán trasladados en autobuses hasta centros de acogida en todo el país. “Tenemos claro lo delicada que es esta operación”, afirmó el Ministerio de Interior. El diario Le Figaroprecisó en su página web que 60 autobuses se ocuparán el primer día del traslado de parte de los 6.486 inmigrantes censados, entre los que hay 1.291 menores. Los días siguientes se recurrirá a 45 autocares diarios, cifra que irá disminuyendo a medida que descienda el número de personas instaladas en el campamento.

“Trato inhumano y degradante”

La operación, según la cadena BFM TV, está previsto que dure cerca de una semana y movilizará a unos 1.250 policías y gendarmes. El Tribunal Administrativo de Lille (norte de Francia) validó el pasado 18 de octubre el desmantelamiento de ese campamento, contra el que once asociaciones habían presentado un recurso para intentar paralizarlo. La corte entendió que su desmantelamiento busca poner fin al “trato inhumano y degradante” de los inmigrantes, que las ONG temen que se produzca cuando se inicie la evacuación.

Esfuerzos “de última hora”

La organización Human Rights Watch (HRW) alertó hoy de que las autoridades francesas y las británicas no tienen un plan creíble para reubicar al millar de menores sin compañía que malviven en ese campamento. A su juicio, ambos gobiernos están haciendo esfuerzos “de última hora para encontrar una solución para estos niños sin la compañía de adultos, pero estos pasos son pequeños y llegan demasiado tarde”, y la “jungla” no debería cerrarse “hasta que los derechos de los menores estén garantizados”.

FEW (EFE, dpa)

  • Eine Unterkunft wird mit Hilfe eines LKW´s verlegt

    REFUGIADOS EN FRANCIA: LA “JUNGLA” DE CALAIS

    Antes del desalojo

    Voluntarios ayudan a los refugiados a transportar sus pertenencias. Anteriormente, las autoridades habían prometido a los migrantes la creación de un espacio para su realojamiento. Mediante esta zona, el Gobierno francés pretende bloquear el acceso al Eurotúnel, a través del cual muchos refugiados viajan a Inglaterra. “Les ayudamos a mantener su dignidad”, aclara uno de los voluntarios.

Origen: Francia desmantelará campo de refugiados de Calais a partir del lunes | Europa | DW.COM | 21.10.2016