El desarraigo, ese dolor silencioso

‘Cuando los hijos se acomodan en otro continente y ves la posibilidad de que no vuelvan, algo en vos se parte’, dice la lectora.

 

“Lo grave es que los de acá no se van huyendo de una guerra, por exilio o hambruna, se van buscando lo que acá ya tienen”, dice la lectora.

Origen: clarin.com

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